EL APRENDIZAJE SOCIAL EN LA EDUCACIÓN PRIMARIA. UNA APROXIMACIÓN TEÓRICO-CONCEPTUAL
THE SOCIAL LEARNING IN PRIMARY EDUCATION. A THEORETICAL-CONCEPTUAL APPROACH
Giosbel Rodríguez-Alfonso1
E-mail: giosbel6@gmail.com
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-7215-0484
Leodanis Torres-Barrero1
E-mail: ltorrest@uho.edu.cu
ORCID: https://orcid.org/0009-0007-9109-9585
1 Universidad de Holguín. Cuba.
RESUMEN
El presente trabajo propone una aproximación teórico-conceptual al aprendizaje social como parte de la educación. Estilo de aprendizaje que ha ido ganando terreno en la actualidad, el cual se ha convertido en un agente principal del proceso de socialización en la construcción del conocimiento dentro de las instituciones educativas cubanas como parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. Para ello, se ha utilizado la revisión bibliográfica, como una vía para determinar las principales tendencias o enfoques que los diferentes autores han utilizado para abordar la materia. El resultado de la exploración de los diferentes estados del arte que sustentan este trabajo, demuestra que el objeto de estudio tiene una mayor aproximación desde las ciencias psicológicas. Por tanto, existe la necesidad de seguir profundizando desde otras ciencias, las cuales le aporten a las Ciencias Pedagógicas nuevas herramientas que le permita elevar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje a planos superiores y a su vez contribuya con la formación integral del educando. El proceso de sistematización realizado sobre aprendizaje social, posibilitó profundizar en los diferentes criterios que abordan los autores, descubrir un conocimiento explícito, cada vez más creciente, sobre la necesidad de incluir desde la teoría y la práctica la aplicación del aprendizaje social como vía para favorecer el proceso de enseñanza- aprendizaje.
Palabras clave:
Aprendizaje social, educación primaria, proceso de enseñanza-aprendizaje.
ABSTRACT
This work proposes a theoretical-conceptual approach to social learning as part of the education. This learning style has gained aproval nowadays. It has taken a main role in the socialization process in the knowladge construction within the cuban educational institutions as part of the teaching-learning process. For archieving this goal we have used to deal with this topic. The result of the exploration of the different state of the art that sustain this work, show that the object of study has a greater aproximation from the psicological sciences. So there is a need to continue deepening about this topic from other science viewpoints which give the pedagogical science new tolos that help to elevate the quality of the teaching-learning process and at the some time contribute to the integral formation of the students. The process of sistematization developed about social learning helped to deepen in the different viewpoints that the authors present, descouver an explicit knowladge, that keeps growing over the necessity of the application of social learning from the theory and practice as a way to favor the teaching-learning process.
Keywords:
Social learning, Primary education, process teaching-learning.
INTRODUCCIÓN
El aprendizaje es un proceso natural-histórico-cultural que tiene su fuente primigenia en las épocas más antiguas de la evolución humana. La orientación geográfica ante los cambios del clima, la búsqueda de hábitats hospitalarios que le permitieran asentarse en comunidad y que le proveyeran de vivienda, agua y alimento, así como las distintas estrategias de defensa ante los animales, incidieron en el cambio biológico e intelectual del hombre primitivo hasta el hombre que conocemos en la actualidad. Habilidades, hábitos, destrezas, conductas, valores y conocimientos fueron adquiridos durante esos procesos de indagación, interacción y adaptación del medio natural que le rodeaba que le permitieron transformarlo.
Aprender implica construir y modificar, por lo que el campo del aprendizaje vive un cambio continuo, es decir, en un proceso de transformación y evolución. Muchos son los estudiosos del tema que permiten que ocurran cambios en la enseñanza y en el aprendizaje de los niños de todas las edades. En especial la Educación Primaria, donde cada día los profesionales trabajan con mayor ahínco en la búsqueda de soluciones a los problemas que se encuentran en la praxis educativa. Es necesario seguir profundizando en otros estilos de aprendizajes que permitan potenciar el proceso de enseñanza-aprendizaje de los educandos con el propósito de contribuir a la formación integral su personalidad.
Por lo tanto, considerando estos aspectos, y de acuerdo con los lineamientos generales formulados en los VI y VII Congresos del Partido Comunista de Cuba (PCC), en los objetivos de la I Conferencia, la conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo y socialista y el plan de desarrollo económico y social hasta 2030, la dirección del país se propone elevar la calidad de la educación a planos superiores. Obviamente, estos empeños se llevan adelante en el contexto político–social de la puesta en práctica de la nueva Constitución, en la que se ratifican todos los derechos de los ciudadanos cubanos, especialmente los relacionados con la educación, así mismo permiten dar cumplimientos a las metas y objetivos de la Agenda 2030.
En función de lo planteado, la complejidad y naturaleza de los problemas en la educación cubana requiere de soluciones con un enfoque más integral y multifacético que demandan de una transformación en el funcionamiento en los diferentes niveles de educación. El Sistema Nacional de Educación perfecciona el proceso de enseñanza-aprendizaje, el cual se ha convertido en los últimos años en centro de atención, no solo de nuestro país, sino en casi todas las partes del mundo. Necesidad fundamentada en los avances científico-técnicos alcanzados y en la responsabilidad de la escuela, la familia y la comunidad en la formación general de los educandos.
La necesidad de alcanzar una enseñanza que prepare a los educandos a pensar por sí solos, a aprender a partir de su implicación activa y directa en el proceso y como resultado de la formación de un pensamiento prospectivo y desarrollador que sea capaz de conservar el conocimiento científico. Es necesario desarrollar la capacidad de reflexionar sobre los contenidos aprendidos y la forma en que se aprenden, que autorregulen su propio proceso de aprendizaje, a partir de la utilización de estrategias flexibles que puedan adaptar a nuevas situaciones.
Todo este trabajo está dirigido a alcanzar una participación protagónica de los educandos y convertirlos en personas capaces de utilizar el saber y aplicarlo apropiadamente a los nuevos fenómenos y situaciones. Es necesario que el docente potencie el desarrollo cognitivo desde una concepción socializadora, el dominio de conceptos, habilidades y procedimientos de diferentes asignaturas, a la vez que fomente el desarrollo de sentimientos, valores y actitudes.
Teniendo en cuenta lo planteado, la institución educativa evoluciona como centros sociales, en una imprescindible conexión con sus entornos comunitario y funcionan acorde con su misión, a partir de aprovechar de forma optima las potencialidades que brinda. La misma marca un papel crucial en la preparación de los educandos para cumplir determinados roles sociales propios de la vida que permitirá la transformación de la misma comunidad.
Teniendo en cuenta lo anterior, el objeto de estudio de esta investigación se centra en el aprendizaje desde un enfoque social, pues el mismo gana terreno en la actualidad. Tendencia que le permitirá a los factores que intervienen en el aprendizaje, un nivel de conocimiento nuevo dado a su interacción con el contexto social y los individuos que los rodea. A su vez favorecerá que el educando del nivel educativo primario adopte una posición activa, reflexiva, regulada, así como la formación de un capital humano desde edades tempranas que permitirá la trasformación de la realidad en la comunidad donde está ubicada la institución educativa.
METODOLOGÍA
Para el desarrollo de este trabajo ha prevalecido el método de revisión bibliográfica a partir de los ejes conceptuales fundamentales que lo conducen. Como referencia se han tomado criterios de autores principales sobre el tema y en algunos casos de reciente publicación. A partir de esas posturas se realiza un análisis crítico y se determinan las consideraciones acordes al objetivo de este trabajo
DESARROLLO
El presente trabajo presenta los resultados del proceso de sistematización teórica realizado a la categoría asociada al objeto de estudio, en función de conformar el marco teórico que sustente al aprendizaje social.
La Teoría del Aprendizaje Social también conocida como Teoría Cognoscitiva Social o Social Learning tuvo sus antecedentes desde el siglo XVIII cuando el educador Jean- Jacques Rousseau, conocido como el “Hombre Natural” (1712-1778), en su libro “Émile ou DE L´ÉDUCATION” introdujo su teoría pedagógica: “el niño debe ser educado en armonía con la naturaleza.” También Natorp (1899), argumentó que la pedagogía debía ser social y que los profesores deben considerar la interacción entre los procesos educativos y sociales.
El aprendizaje social ha sido analizado desde diferentes enfoques tales como el conductismo, cognoscivismo y constructivismo. Este primer enfoque tuvo como primer representante a Skinner. El mismo, establece que el aprendizaje es un cambio en la forma de comportamiento en función a los cambios del entorno, según esta teoría, el aprendizaje es el resultado de la asociación de estímulos y respuestas. Aplicó estas ideas a los problemas de humanos ya que se interesó por el aprendizaje en la educación.
Por otro lado, Miller & Dollard (1941), intentaron proponer una reinterpretación de la teoría psicoanalítica en término de estímulos y respuestas donde utilizaron la teoría “pulsión de Hull”, donde una pulsión es una necesidad que estimula una respuesta conductual, concibiendo crucialmente una pulsión de imitación que fue reforzada más por la interacción social y generalizando un resultado. Más tarde Rotter (1954), desarrolló una teoría del aprendizaje basada en la interacción social, en la cual se distanció de las teorías de la y del conductismo radical.
Desde finales de la década del sesenta, el conductismo dio paso a la revolución cognitiva, de la cual Bandura es considerado parte. Apareció una nueva corriente para completar las teorías conductistas, estos son los llamados cognoscivista y entre ellos tenemos a Piaget, Bandura y Bruner. A través de sus estudios hicieron correcciones a las primeras teorías y enriquecieron el trabajo docente al brindarle al maestro informaciones sobre como ocurre en la mente del niño y como las estructuras mentales van a lograr el aprendizaje. Con el dominio de las teorías cognitivas, el niño adquirió el rol del actor principal en el proceso de aprendizaje (Pascual, 2009).
La Teoría del Aprendizaje Social integró las teorías conductistas y cognitivas del aprendizaje y sirvió como puente para las teorías constructivistas, con el fin de proporcionar un modelo integral que podría dar cuenta de la amplia gama de experiencias del aprendizaje que ocurre en el mundo real como esbozaron Bandura & Walters (1963).
Este trabajo asume al aprendizaje social desde un enfoque constructivista y afirma que las personas son activos aprendices por lo que debe cumplir con las siguientes premisas:
Bandura (1977), expandió la idea de Rotter, al igual que la del trabajo anterior de Miller y Dollard (1941), y se relaciona con las Teorías del Aprendizaje Social de Vygotsky y Lave. Su teoría comprende aspectos del aprendizaje cognitivo y conductual. El aprendizaje conductual presupone que el entorno de las personas causa que estas se comporten de una manera determinada. El aprendizaje cognitivo presupone que los factores psicológicos son importantes influencias en las conductas de las personas. El aprendizaje social sugiere que una combinación de factores del entorno (sociales) y psicológicos influyen en la conducta, la cual se ve reflejada como aprendizaje. El modelo de aprendizaje social ha dado relevancia a los factores mentales en el proceso de aprendizaje, destacando que el aprendiz juega un rol activo en la construcción del mismo.
Además, comparte el supuesto de que las personas, las conductas y los ambientes interactúan de forma recíproca y se focaliza desde diferentes perspectivas tales como:
El constructivismo ha sido el modelo predominante en el ambiente educativo por su concepción de utilizar lo cognitivo con lo social, viendo al educando como un ser completo e integrado en una comunidad. En este contexto, la educación escolar orientada por la teoría sociocultural juega un papel fundamental en la formación del educando, al ser una herramienta para que este se logre adaptar a su entorno.
Para Fuentes et al. (2020), la formación para el aprendizaje social debe verse como un proceso educativo, continuo y permanente que pretende potenciar el desarrollo emocional como complemento indispensable del desarrollo cognitivo, constituyendo ambos los elementos esenciales del desarrollo de la personalidad integral. Para que se produzca este estilo de Aprendizaje se propone 5 pasos esenciales:
Para Sánchez (2015), la motivación desde el enfoque cognitivo social plantea, para que se de una conducta primero tiene que haber un estímulo o situación antecedente, luego algún proceso cognitivo mediador y finalmente una conducta. Este análisis cognitivo puede centrarse en tres momentos diferentes:
Además, resalta, la existencia en los seres humanos de una necesidad de volverse competente en su interacción con el ambiente en el que vive. Unida a la idea de la competencia va normalmente la idea de crecimiento. En efecto hacer bien una tarea puede provocar que esta pierda parte de su valor y que, en consecuencia, nos planteemos retos nuevos y más difíciles. De este modo se produce un crecimiento personal.
Por otro lado, distingue la motivación de logro, la misma ejerce una influencia importante sobre el aprendizaje y la retención, dos elementos claves para el satisfactorio rendimiento de un educando. En lo concerniente al aprendizaje el efecto catalizador de la motivación se da por medio del aumento de la atención. Vale señalar que un nivel de motivación moderado es el que produce resultados excelentes en el aprendizaje. Cuando hablamos de aprendizaje social tenemos que tener presente los elementos que los describen como teoría entre los que se encuentran los siguientes:
Existen diferentes razones según Powell (2023), por la cual debemos de adoptar el aprendizaje social desde el campo educativo entre las que se encuentran:
En consonancia a estas ideas para el análisis y síntesis de los fundamentos teórico-conceptuales esenciales del concepto “aprendizaje social;” resulta necesario analizar las relaciones dialécticas entre sus componentes conceptuales. En tal sentido es importante sistematizar las principales definiciones del concepto aprendizaje social. El análisis de la definición de dicho concepto le permitió al autor asumir los referentes teóricos y metodológicos que sustenta esta investigación.
Dentro de las principales definiciones del aprendizaje social, se encuentran las planteadas por Bandura & Walters (1974); Vygotsky (1979); Bandura (1987); Schunk (2012); Garrido (2015); Ojeda et al. (2018); Delgado (2019); Powell (2023).
Al analizar la literatura consultada se denota uniformidad de criterios para definir el aprendizaje social, por ejemplo, Bandura (1987), ha señalado que “la mayor parte de la conducta humana se aprende por observación mediante modelado” (p.68). El aprendizaje social permite explicar como las personas pueden aprender mediante la observación de otros individuos. A su vez, Ojeda et al. (2018), esbozan que el aprendizaje social tiene como objetivo transmitir conocimientos a otros individuos por medio de la observación e imitación. Por otro lado, Garrido (2015), está de acuerdo con Bandura pues comparte el criterio de que las personas aprenden a través de la observación y de la imitación, aunque posteriormente las realice o no dependerá de sus características personales y de la motivación que tenga.
De una manera más específica Delgado (2019), Powell (2023), resultan coincidentes en cuanto a que el aprendizaje social permite a los individuos “aprender a través de los entornos sociales mediante la observación”. La primera especifica que lo realiza a través de la imitación del comportamiento que vieron mientras que la segunda apoya la idea de que los niños aprenden mediante la instrucción directa o en ausencia de reproducción motora o refuerzo directo y el tercero afirma que las personas aprenden gracias al contacto con los demás, sobre todo por medio del condicionamiento clásico y a través de la observación de sus semejantes.
En estas definiciones podemos apreciar que tienen como elemento común a la observación. La observación es un factor principal en este proceso. En ella intervienen cuatro elementos tales como:
En consecuencia, Bandura & Walters (1974), destacan que el aprendizaje social es considerado como un proceso de construir conocimientos desde los recursos de la experiencia, la información y la interacción social. Considerando estos aspectos de nuestra vida, aprendemos a través de los diferentes sentidos. Estos enfoques abandonan los modelos de aprendizaje tradicional, favoreciendo un sentido más común, el enfoque de aprendizaje de la vida real. Además, el aprendizaje social manifiesta un entorno de aprendizaje informal a demanda donde los alumnos colaboran comparten e intercambian ideas para resolver problemas. Ayuda a impulsar la retención del conocimiento, fomenta el aprendizaje en entornos educativos y permite a los alumnos extraer conocimientos de expertos dentro del grupo.
Vygotsky (1979), refiere que el aprendizaje social es un proceso que en cierta medida reproducen forma de interacción social hasta convertirse en modos de autorregulación. Luego, Vygotsky (1979), destaca que “despierta una serie de procesos evolutivos internos capaces de operar cuando el niño está en interacción con las personas de su entorno y en cooperación con algún semejante”. (p.133)
A través de la interacción social se produce el paso de la regulación interpsicológica a la intrapsicológico, con conceptos claves de la psicología vygotskyana. En la interrelación social, el niño aprende a regular el proceso cognitivo a partir de indicaciones y directrices de los adultos y en general de las personas con quien interactúan y es mediante este proceso de interiorización. Este proceso de interiorización permite que el niño pueda hacer o conocer en un principio solo gracias a las indicaciones y directrices externas (regulación interpsicológica) para luego transformarse progresivamente por algo que pueda conocer por si mismo, sin necesidad de ayuda (regulación intrapsicológica) (Vygotsky, 1962).
De acuerdo con el planteamiento dialéctico-materialista de Vygotsky, el desarrollo es el producto de las interacciones que se establecen entre las personas que aprenden y los otros individuos mediadores de la cultura. De tal manera, la educación constituye una de las fuentes principales para el desarrollo de los seres humanos, al privilegiar los vínculos entre los factores sociales, culturales e históricos y su incidencia en el desarrollo intrapsíquico. Su planteamiento central se puede extrapolar a las instituciones sociales, particularmente a las instituciones educativas con sus herramientas, sistemas de símbolos y conceptos.
De igual forma Schunk (2012), propone la idea de que gran parte del aprendizaje humano ocurre en un entorno social. Debido a que al observar las demás personas adquieren conocimientos, reglas, habilidades, estrategias, creencias y actitudes. El entorno social, las personas y las conductas juegan un papel fundamental en el aprendizaje social de los educandos y esta relación se le conoce como determinismo recíproco o reciprocidad triádica. Por tanto, el entorno influye en el aprendizaje de los sujetos y en su conducta, pero los sujetos también influyen en el entorno a través de su conducta y la conducta en los propios sujetos.
El aprendizaje social se centra en afirmar que las personas aprenden fundamentalmente gracias al contacto con los demás y con su entorno, sobre todo por medio del condicionamiento clásico (respuestas basadas en refuerzos y castigos) y a través de la observación de sus semejantes.
Considerando que habitualmente los niños y niñas pasan gran parte del tiempo en el contexto escolar, resulta importante tener claras las siguientes ideas:
Teniendo en cuenta lo anterior, vale destacar las dimensiones que influyen en el desarrollo del aprendizaje social de los escolares entre las que se encuentran:
Por su parte, de una manera más específica Bandura (1987), refiere que el aprendizaje social “es un agente principal de socialización” (p.21). Bandura sugiere que los contextos sociales ayudan al alumno a prestar atención y concentrarse. De este modo el docente deberá incorporar elementos de socialización dentro de sus lecciones para captar la atención de los estudiantes (Núñez, 2019).
En este sentido, podemos afirmar que el aprendizaje social se ha convertido en un agente principal del proceso de socialización del conocimiento, ya que a través de la interacción el educando:
Con anterioridad se ha señalado los aspectos más esenciales de los postulados teóricos del aprendizaje social que servirán de base a la función social de la escuela. La escuela, conjuntamente con la familia, ha jugado históricamente un importante papel en el proceso de socialización de los niños y jóvenes. Esta socialización, considerada como un conjunto de procesos mediante los cuales el individuo asimila la experiencia social, la cultura, y se inserta en la sociedad en que vive, tiene como núcleo la educación, mediante la cual esto se hace posible. Lograr una adecuada socialización en cada uno de nuestros niños y jóvenes, es la principal función social de la escuela, llamada también su función socializadora (Rico et al., 2000).
El proceso de socialización también puede concebirse como un continuo que está en permanente desarrollo. Se inicia desde el momento del nacimiento y va progresando y evolucionando durante todas las etapas del ciclo vital. Por tanto, los niños, en interacción con sus compañeros, desarrollan las destrezas necesarias para su socialización y para el logro de su independencia social. Sin duda, la interacción social es el aspecto central de la socialización, que en síntesis puede considerarse como un proceso de relaciones a través del cual se desarrollan determinadas formas de pensar, sentir y actuar que son características de un grupo.
Este proceso no sólo producirá cambios en el propio individuo, sino también en el sistema de relaciones que establezca, modificando y adaptándose sus propias normas de relación. Desde esta perspectiva, la socialización es un proceso de modelado cultural: somos socializados a través del aprendizaje de las prácticas culturales que realizan los miembros de nuestro grupo y que nos enseñan tanto los modos de actuar y de expresar emociones, como las formas de reaccionar ante determinadas situaciones, así como el establecimiento de esquemas relacionales.
Según Yubero (2004), la socialización a la que se somete a las generaciones más jóvenes es el resultado de un proceso educativo que planifica y dicta la sociedad. Se trata de considerar que, al someter a un individuo a un proceso de socialización, estamos convirtiendo un simple organismo biológico en un ser social, a través de las interacciones que éste realiza dentro de su contexto social. No queda ninguna duda de que educación y socialización son dos conceptos que caminan juntos, de manera que al hablar de socialización nos referimos a un proceso de educación que permite la adaptación y desarrollo de los individuos en un determinado contexto social.
Este proceso continuo de socialización orientará las relaciones que establece la persona con los demás, que serán las que van a ir configurando su estructura básica de competencia social y cognitiva. En definitiva, desde la perspectiva cognitiva, la socialización se entiende como un proceso que es establecido por los miembros de una comunidad y que siendo compartido, es generador tanto de modelos internos de procesamiento de respuestas como de representaciones del comportamiento social que, además, influirán en las relaciones posteriores que establezca la persona (Yubero, 2004).
De esta manera, los agentes de socialización - aquellas personas o instituciones que hacen posible la efectividad de la interiorización de la estructura y procesos sociales - se van diversificando conforme se incrementan los contextos sociales de acción del individuo, pasándose de la exclusividad de la familia a la influencia de otros agentes externos a la misma (Yubero, 2004).
En consecuencia, Guerra (2020), señala que la teoría sociocultural de Vygotsky, aporta una definición que se ajusta al aprendizaje social en las aulas cubanas en la cual plantea “el conocimiento es una construcción colectiva, es decir, de carácter social, no individual que se genera por el devenir histórico y cultural de la colectividad y se mantiene como el conjunto de saberes vigentes y necesarios para realizar todo tipo de actividad productiva, social o individual del ser humano”. (p.13)
En la teoría sociocultural, Vygotsky afirma que el desarrollo del ser humano está íntimamente ligado a su interacción con el contexto sociohistórico-cultural, de esta interacción el sujeto logra desarrollar sus potencialidades que sería la base de su desarrollo como individuo y aprendiz (Chávez, 2001). Esto, en palabras de Wertsch (1993), hay “una dimensión social de la conciencia que es primaria” (p.30) la cual el individuo internaliza su mente a partir de las herramientas cognitivas creadas socialmente por la actividad humana.
Una de esas herramientas es el lenguaje, que le permite a todo ser humano la mediación entre él y el entorno social-cultural, el cual se desarrolla a través de las interacciones constante con sus semejantes, desde el momento que nace en el seno de una familia perteneciente a una comunidad determinada que genera su propia “cultura de aprendizaje” (Pozo, 2008).
Este autor está de acuerdo con la teoría sociocultural de Vygotsky pues el aprendizaje social desde un enfoque constructivista constituye un método de aprendizaje que se centra en la observación, las interacciones y el entorno social del educando. Permite que los educandos del nivel educativo primario tengan la capacidad de aprender observando a un modelo o recibiendo instrucciones y destaca la idea de que los contextos sociales ayuda al educando a prestar atención y concentrarse y que buena parte de ese aprendizaje que obtiene el educando del medio social deberá ser incorporado por los docentes dentro de sus lecciones para captar la atención del estudiante (Núñez, 2019).
Al mismo tiempo plantea que el aprendizaje social es un método a través del cual el educando se apropia de los saberes populares que se van adquiriendo en la vida cotidiana mediante los sentidos, el lenguaje y la interacción social con sus compañeros, vecinos, familiares y el contexto sociohistórico-cultural donde se desarrolla; el cual favorecerá el desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje en la institución educativa. Además, mejora la productividad, es decir el rendimiento del aprendizaje en los escolares, les proporciona herramientas de colaboración que necesitan y fomenta el trabajo en grupo (Apolearn, 2019).
Desde este ámbito, el aprendizaje social enlaza lo cognitivo con lo social viendo al educando como un ser completo al cual le permitirá adquirir habilidades, destrezas, actitudes y valores con los que podrá ir más allá de cumplir con las tareas de la institución educativa, permitiéndole un desenvolvimiento pleno dentro de la sociedad que le toque vivir. De tal manera la educación constituye unas de las fuentes más importantes para el desarrollo de los miembros de la especie humana, al privilegiar los vínculos entre los factores sociales, culturales e históricos. Este planteamiento se puede extrapolar a las instituciones sociales, en particular la escuela.
En esta dirección el desarrollo progresa desde un aspecto exclusivamente individual y privado hasta lo social y colectivo. Así el proceso de interacción social transformará la naturaleza del individuo originando lo más importante: el conocimiento humano, el cual es construido dentro de la cooperación colectiva. Vygotsky considera que el momento más significativo en el desarrollo del infante, es cuando el lenguaje y la actividad práctica convergen, siendo anteriormente dos líneas de desarrollo totalmente independiente. “En un momento dado se unen y el lenguaje se vuelve racional el pensamiento verbal. El desarrollo que hasta ahora era biológico se vuelve socio-histórico ya que por medio del lenguaje racional, la sociedad inyecta en el individuo la significación que ha elaborado en el transcurso de su historia.
De acuerdo con esta teoría, el lenguaje se da en un primer momento a nivel social, luego es egocéntrico y más adelante interiorizado (Vygotsky, 1979). Cuando el lenguaje inicia la comunicación verbal, el lenguaje sigue la acción, es provocado y dominado por la actividad ya que el lenguaje guía determina el curso de la acción, de tal manera el lenguaje es esencial para el desarrollo cognoscitivo. Se percibe al infante como un ente social, activo, protagonista y producto de múltiples interrelaciones sociales en lo que ha participado a lo largo de su vida. Es una persona que reconstruyen el conocimiento en interrelación con otros y en diversos ámbitos sociales donde aprenden y se desarrollan
Toda persona se mueve en dos dimensiones: lo que es capaz de hacer en el momento actual, y lo que está preparado para hacer, aunque no lo hay hecho aún. Es decir, podemos distinguir entre lo que el alumno ya sabe (que no hay que volver a enseñar porque se torna aburrido) y lo que el alumno aún no está preparado para aprender (es demasiado difícil todavía). Entre ambos supuestos se encuentra la ZDP, que se vincula a lo que el alumno es capaz de hacer si le ayudan y orientan a ello. Vygotsky reconoce que el Aprendizaje Social es una parte integral del desarrollo cognitivo. Debido a eso argumenta que el Aprendizaje Social varía de una cultura a otra en lugar de ser un proceso universal.
Él considera a la educación formal, es decir a la escuela, como fuente de conocimiento del ser humano, sin ella se introducen contenidos contextualizados consentidos y orientados no al nivel actual de desarrollo del párvulo, sino a la Zona de Desarrollo. La implicación de la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP), coadyuva el constructivismo social tomando énfasis en éste escenario. “De acuerdo con esta idea, el trabajo con la ZDP se centra en los cambios del plano interpsicológico al plano intrapsicológico. La ZDP es un espacio de intersubjetividad, de negociaciones sociales sobre los significados del entorno” (Medina, 2007). Se lo construye de forma social y luego personal, “no quisiera dejar de puntualizar que la ZDP no posee atributos innatos o preformados, su naturaleza y manifestación es enteramente social”. (Medina, 2007)
Estas consideraciones llevan a un aspecto de gran importancia en el trabajo del docente y es el relacionado con el conocimiento que debe tener de lo que el niño puede hacer con la ayuda de él o de otros niños, y lo que el niño asimiló y puede realizar sólo de forma independiente, porque ya constituye un logro en el desarrollo. Teniendo en cuenta lo anterior, Vygotsky creó tres zonas
La Zona de Desarrollo Próximo, nos revela que al trabajar con las potencialidades desde un proceso de socialización permite vincular el contenido de aprendizaje con la práctica social, estimular el desarrollo de su pensamiento y su independencia cognitiva, elevar la motivación y mantener su constancia, desarrollar formas de actividad y comunicación que permita favorecer el desarrollo individual y logra una adecuada interacción de lo individual con lo colectivo y a su vez con el entorno social en el proceso de aprendizaje. Para Vygotsky el desarrollo sigue al aprendizaje y no viceversa. Es decir para que haya desarrollo, las personas tienen que aprender primero y el aprendizaje se produce en sentido social significativo.
Para comprender mejor la zona de desarrollo próximo, uno debe ver al individuo dentro de la situación social del aprendizaje. Según Vygotsky (1979), “el aprendizaje despierta una variedad de procesos internos de desarrollo que solo pueden funcionar cuando el niño interactúa con personas de su entorno y en cooperación con sus compañeros. Una vez que el proceso se internaliza, se convierte en parte del logro de desarrollo independiente del niño. El aprendizaje es creado por ambos participantes en una variedad de contextos sociales. El desarrollo no conduce a la socialización. Las relaciones sociales conducen al desarrollo de funciones mentales. Por lo tanto, el aprendizaje puede ocurrir a través del juego, la instrucción formal o el trabajo entre un alumno y un alumno más experimentado. Esto ocurre a través del proceso de mediación.
La idea de la mediación es clave para relacionar el aprendizaje y el desarrollo. Por mediación, Vygotsky significa cambiar una situación de estímulo en el proceso de responder a ella. Vygotsky creía que todo fenómeno podía estudiarse como procesos en movimiento y en proceso de cambio. La mediación se produce mediante el uso de herramientas o signos, que cambian con el tiempo a lo largo de la historia. El habla, la escritura y el lenguaje son los signos culturales disponibles para los humanos. Los signos culturales se utilizan inicialmente para mediar el contacto con el entorno social. Luego se utilizan para mediar el contacto dentro de nosotros mismos. Es cuando estos signos se internalizan cuando los humanos adquieren la capacidad para el pensamiento de orden superior.
Vygotsky propuso una filosofía sociocultural e histórica que considera el desarrollo de los procesos cognitivos como el resultado del aprendizaje social, la internalización de los signos sociales, y la internalización de la cultura y de las relaciones sociales. La herencia cultural se transmite a través del lenguaje y del uso de las herramientas. Si el lenguaje es una manifestación del pensamiento y el pensamiento no puede existir sin el lenguaje.
CONCLUSIONES
El sistema educativo evoluciona a lo largo de su historia dando respuesta a la necesidad de docentes y educandos, por ello es de suma importancia el conocimiento acerca del aprendizaje social como herramientas que permitan mejorar y optimizar el proceso de enseñanza- aprendizaje, el conocer su teoría permitirá a los docentes y educandos avanzar a planos superiores. Con esto coadyuvar a un aprendizaje significativo para el alumno.
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