MANIFESTACIONES DE DISCRIMINACIÓN Y RACISMO EN LA SOCIEDAD CUBANA ACTUAL
MANIFESTATIONS OF DISCRIMINATION AND RACISM IN CURRENT CUBAN SOCIETY
Jorge Luís Guach-Estévez1
E-mail: jguash@uho.edu.cu
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-9583-1362
1 Universidad de Holguín “Oscar Lucero Moya”. Cuba.
RESUMEN
La sociedad cubana y las ciencias sociales se han abierto a un fructífero debate sobre los principales problemas que afectan el consenso nacional y las vías para enmendarlos. Nunca como antes en 60 años, se vive un período de tan febril intercambio e investigación. Problemas como la pobreza, la corrupción, la diversidad sexual, la violencia de género, la equidad en el desarrollo territorial, las brechas generacionales, ocupan un espacio creciente en los análisis científicos. Especial lugar e interés despiertan las indagaciones sobre la discriminación y el racismo, temas hasta fecha reciente considerados tabúes. En el presente artículo, se abordan las discusiones teóricas sobre razas, racismo en la Isla, las causalidades de su permanencia y principales manifestaciones de las formas estructurales y subjetivas que se pueden distinguir en el país.
Palabras clave:
Racismo, racismo estructural, racismo subjetivo.
ABSTRACT
The cuban society and the social sciences have opened up to a fruitful debate on the main problems that affect the national consent and the ways to amend them. Along 60 years, never as before a period of so feverish interchange and investigation is being lived. Problems like poverty, the corruption, the sexual diversity, the violence of gender, the equity in territorial development, occupy an increasing space in the analyses. Especial place and interest arouse the investigations on discrimination and racism, themes recently still considered taboos. In this article theoretic argument on races, racism at the island, the causalities of his permanence and the principal manifestations of the structural and cultural forms of racism still present in the country are discussed.
Keywords:
Racism, structural racism, subjective racism.
INTRODUCCIÓN
En Cuba se vive un proceso de efervescencia en la discusión sobre las razas, la discriminación y el racismo. El tema ha resurgido con una fuerza inusitable. En la academia, las organizaciones de la Sociedad Civil, los medios de difusión, las redes sociales y otros espacios de intercambio es permanente la presencia del tema y sus contenidos multidimensionales que exigen visiones y políticas integrales para dar respuesta a las situaciones de desigualdad e inequidad que han emergido en estos años de contracciones y crisis. Es un tema controversial, espinoso, de riesgo social, del cual no se quisiera hablar, pero se impone su tratamiento por el bien de la nación (Cuba Vega, 2019; Espinoza, 2020).
Desde la contrarrevolución y los grupos subversivos se trata de monopolizar el tema con el objetivo de utilizarlo como punta de lanza que fracture la unidad nacional; que permita crear grupos antisistema desde la racialidad, con identidades propias-separadas del etnos nacional y de esa forma enarbolar demandas grupales afirmativas de las “minorías” según argumentan como lo que ocurre en Estados Unidos, que hagan resurgir las luchas raciales y a la vez sembrar la desconfianza y el odio por el color de la piel y otros atributos fenotípicos.
En el presente ensayo, son objeto de particular atención las últimas investigaciones realizadas sobre el tema de la discriminación y el racismo y sus manifestaciones en Cuba, los documentos de las organizaciones políticas y de masas así como una amplia gama de perspectivas teóricas-no siempre coincidentes que existen en la sociedad civil junto a los resultados de eventos académicos, talleres, simposios, con el trabajo de campo del autor y su equipo en las comunidades, lo que permite establecer la veracidad científica de las valoraciones realizadas.
DESARROLLO
El racismo crea márgenes y marginados. Lo más cruel del racismo- al decir del profesor Guanche, no es “lo negro del negro”, la melanina en piel sino la condición social de los negros y mulatos a través de la historia. El racismo es científicamente incorrecto y sin sustento de cualquier signo, socialmente injusto, éticamente inaceptable. Se basa en el etnocentrismo y la inferiorización de otros grupos humanos a partir de prejuicios y estigmas y no de realidades demostradas por la ciencia.
El racismo es el odio, rechazo, subvaloración o exclusión de una persona o grupo por la pertenencia a una raza. En su forma más elaborada, es una ideología tóxica sustentada en una pseudociencia que justifica la superioridad de unos sobre otros y la necesidad de la ghetización y la dominación.
Gran importancia en la visibilizarían del tema del racismo en Cuba, ha tenido la entrevista realizada por Ramonet (2006), a Fidel Castro publicada bajo el título de Cien horas con Fidel, donde se habla de forma oficial sobre la existencia de la discriminación y el racismo cuando el mandatario es interrogado sobre la situación de los negros en el país. Sobre el tema señaló: “Aún en sociedades como la de Cuba, surgida de una revolución social radical donde el pueblo alcanzó la plena y total igualdad legal y un nivel de educación revolucionaria que echó por tierra gran parte del componente subjetivo de la discriminación, ésta existe todavía de otra forma. La califico como discriminación objetiva, un fenómeno asociado a la pobreza y a un monopolio histórico de los conocimientos. La Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país”.
En realidad, el racismo nunca se eliminó estructuralmente en Cuba o en la subjetividad de las personas, se sumergió, se escondió en toda la vorágine social y cultural radical de una Revolución, se transfiguró, sufrió una metamorfosis adaptiva en muchos casos oportunista y recidivante. El racismo ha sido camaleónico en sus manifestaciones. Ha demostrado una gran fuerza y capacidad para no morir. En Cuba en la actualidad se puede hablar de un neo racismo no asociado a determinantes biologicista con una fundamentación ideológica descalificadora y humillante, sino a factores estructurales, culturales, subjetivos que lo alimentan en la presencia familiar y social. Persisten relaciones sociales racializadas que influyen en todo el tejido social con evidentes brechas por el color de la piel.
El 20 de noviembre del 2019 se aprobó El Programa Nacional de lucha contra el Racismo y la discriminación con la participación de 18 organizaciones de la Sociedad Civil, 18 organismos de la Administración Central del Estado y 12 instituciones científicas, presidida por el Presidente de la República, y que tiene como tarea esencial estudiar el fenómeno en todas sus causalidades y manifestaciones así como adoptar políticas públicas que permitan la disminución o erradicación del mismo en un plazo determinado con la participación de toda la sociedad.
Las políticas universalistas de justicia y equidad de la Revolución por más de 60 años han permitido avances significativos en la eliminación del racismo institucional, en el empoderamiento de los negros y mulatos, en la movilidad social ascendente, de dignificación de su condición social; de sus indicadores de calidad de vida, del ejercicio de la ciudadanía activa, acceso a cargos de dirección, salud, educación, vivienda, empleo, ingresos, cultura, etc., pero aún subsisten desigualdades, barreras, estigmas y prácticas discriminatorias y racistas que no han podido ser erradicadas de forma definitiva.
El racismo es una herida que no ha cicatrizado a la luz del sol de forma definitiva, un queloide sumergido y visible, un “secreto de la familia”, que para no pocos es preferible esconderlo en el baúl con siete llaves, lo que significaría un acto de hipocresía inconcebible, perjudicial para el pacto nacional. Existen muchos prejuicios y estigmas raciales todavía. Los blancos, porque consideran vergonzante que se hable de concepciones y prácticas bárbaras que denigran su condición civilizada. A diferencia de otras partes del mundo donde se enarbola de forma pública la condición de supremacista y racista, en Cuba es una ofensa mayor, una afrenta, calificar a alguien con esa condición, aunque sea practicante de la misma. Por su parte los negros y mulatos, además, porque ven en el racismo una diminución de su condición y orgullo en la pirámide social alcanzada y el disfrute simbólico de las jerarquías existenciales entronizadas en el discurso oficial y hasta académico.
Cambiar instituciones y arquitecturas sociales es mucho más fácil y rápido que remover siglos de prejuicios y estigmas. El racismo no se ha eliminado, se ha reciclado. Las razas biológicas no existen. Las razas sociológicas sí.
La reconocida investigadora Espina (2008), señala sobre el problema “la… persistencia y ampliación de desigualdades raciales de soporte estructural (desigualdades económicas racializadas) y simbólico (pervivencia de estereotipos, prejuicios y actitudes discriminatorias) que afectan a los grupos no blancos y en una acentuación de la articulación clase-raza”.
Ello se ha visto reforzado por los errores y omisiones propios que se han cometido en el tratamiento del problema por casi 60 años, lo que ha tenido un efecto acumulativo que sobrepasa y distorsiona los objetivos iniciales propuestos de igualdad, inclusión y justicia para todos sin distingos de ningún tipo.
El racismo se fundamenta y alimenta de las visiones peyorativas de lo negro que se han acumulado sobre todo a partir de la esclavitud de los negros africanos.
Con la esclavitud desde África, el vocablo “negro” devino epíteto reductor e inferiorizante, encarnación de lo extraño, de lo feo, de la pereza, de lo maloliente, de lo peligroso.
No se ha podido superar en la discursividad oficial y cotidiana la asociación del color negro con el maleficio, la maldad, los presagios apocalípticos, lo sórdido e ilegal, la falta de esperanza y la muerte: lista negra, los ojos más negros que la maldad, oveja negra, página negra, alma negra, futuro negro, mercado negro, lágrimas negras, y hasta un afamado bolerista cantó una canción sobre el “corazón negro te tengo que decir y yo no puedo maldecirte más,…
La historia colonial y de la República burguesa, profundamente desigual y racista más los prejuicios acumulados han tenido una impronta en las representaciones sociales en parte de la sociedad cubana sobre los negros que se mantienen hasta la actualidad.
La percepción de los negros como delincuentes o proclives al delito. (Los informantes negros dicen que la policía en la Habana pide más carnés de identidad a los negros que a los blancos y los policías son negros también) (Espina Prieto & Rodríguez Ruiz, 2006).
Ello origina la existencia de juicios estereotipados negativos sobre los negros con criterios calificadores negativos en una parte de la población. Según esas visiones los negros son ladrones, delincuentes, dados al hedonismo, la vagancia, el baile, el sexo y la diversión; violentos, guapos, conflictivos, aguajosos y bronqueros; sobresalientes, bulleros, escandalosos, irreverentes, feos, menos cultos, tienen menos nivel cultural y modales sin refinamiento, chabacanos, prosaicos, groseros, se sienten culpables de ser negros (endorracismo), tienen complejo de su color, se sienten superiores aunque no lo son, son peores vecinos que los blancos y los mestizos, otros.
En general se pueden encontrar diferentes manifestaciones del racismo subjetivo en la sociedad cubana: una suave, jocosa, sutil, subliminal, popular, ingenua, chistosa y otra, directa, dura, hiriente, descalificadora, excluyente, supremacista, ghetizada, cruel. Ambas en el fondo coinciden en los sustentos ideológicos discriminatorios a partir de enfoques racializados (Guach Estévez, 2018).
Las representaciones sociales sobre los negros y mulatos por la historia acumulada y reconstruida, determinan la existencia de un conjunto de expresiones en la vida cotidiana que denotan discriminación y racismo (Tabla 1):
Algunas frases que denotan racismo:
Qué linda, lo único que tiene de negra es el color.
Es una negra fina.
Con ese pelo afro no pareces profesional.
Sí es doctora, ingeniera o abogada…, no es negra.
Qué bonita esa muchacha, tiene facciones de blanca.
Para ser negra, es muy linda.
Eso le pasa por ser negra.
Exclamación ante una negra con cuerpo muy agraciado: ¡Qué clase de blanca se echó a perder!
Juan es negro, pero inteligente.
Parece un negro criado por blancos.
Sus modales no son de negro.
Bastante hace, sí es negro.
A pesar de que es negro, es buena persona.
Negro tenía que ser….
Esas son cosas de negros….
Negra con alma de blanca.
Es preferible asistir al velorio de una blanca que a los 15 de una negra.
El negro si no la embarra a la entrada, la embarra a la salida.
Blanca para pasear, negra para disfrutar.
El negro, aunque se vista de seda, negro se queda.
El retrato del abuelo blanco en la sala y del abuelo negro en la cocina.
Negro (ni el teléfono) ni los zapatos ni el destino. Solo los frijoles
Ni negro ni gato prieto Ambos son desgracia y calamidad.
Eso es una negrá (Se refieren a chapucerías, suciedades, errores o barbaridades, cosas aberrantes que ocurren, lo peor de lo peor, etc.)
El verbo denigrar significa ennegrecer (literalmente lo malo de lo peor)
Negocio con negro, negro negocio.
Ni la alpargata es zapato, ni el aguardiente es ron, ni el picadillo de soya es alimento ni los negros son personas.
Blanco que corre es deportista. Negro que corre es ladrón.
Negro, y encima maricón.
Otros
Tabla 1. Otras expresiones que denotan discriminación y racismo en la comparación entre los seres humanos en Cuba.
Indicadores |
Blancos |
Negros |
Denominación de los infantes por el color de la piel |
Niños (as)
|
Negritos (as) Nichecitos (as)
|
Denominación de los seres humanos por el color de la piel |
Muchacha (o), blanquita (o), aquella persona. |
Negra(o) nicharda, azabache, tizón, petróleo, chapapote, tiñabona, borra de café, mosca … |
Morfología externa de la boca |
Tienen Labios |
Tienen Bemba |
Morfolía de la nariz |
Tienen Nariz |
Tienen ñata, nariz chata, pegote de fango, mogote, un boniato… |
Color de la piel |
Se denominan blancos |
De denominan “de color” incluso por los propios negros. |
Cruce de las razas |
Blancos con negros (atrasar, embetunar, enlutar la raza para los blancos) |
Negros con blancos (Adelantar, “chopinzar”, “suchelizar” mejorar o blanquear la raza) |
La igualdad de derechos proclamados por la revolución no significa automáticamente la igualdad de oportunidades. Los puntos de partida de los diferentes grupos raciales son diferentes, así como las capacidades absortivas para utilizar las posibilidades del entorno.
Junto al racismo subjetivo existe el estructural que hunde sus raíces en la historia colonial del país y las desigualdades heredadas de los diferentes grupos sociales por situación de clase, raza, género, generaciones y territorio y en errores cometidos en el tratamiento del problema.
Los estudios en Cuba sobre estos temas son muy fragmentados y sesgados por las tachaduras, omisiones y páginas en blanco. La pobreza, la desigualdad, la exclusión y la desventaja social son ejes transversales que perduran hasta la actualidad. Ello ha determinado que, en la competencia en la pirámide social por escalar peldaños, los puntos de partida de los distintos entes que participan en el consenso emancipador de la nueva civilidad, arranquen desde posiciones diferentes y además con empoderamientos múltiples desiguales. No es solo una cuestión de posición en la jerarquía social estratificada, es también de posesión de recursos, tecnologías, finanzas, competencias. Históricamente los negros y mulatos en Cuba han quedado en posiciones de subordinación y desventaja en relación a la posición social, posesión y la disposición de los recursos y las cuotas de poder. Eso todavía no se ha podido remontar.
En el siguiente cuadro se evidencia la participación real de la población en actividades económicas seleccionadas que tienen un gran impacto actual en la sociedad cubana (Tabla 2).
Tabla 2. Participación de la población por el color de la piel en sectores seleccionados de la economía.
Aspectos |
Negros (10,9 %) |
Mulatos o pardos (26,8 %) |
Blancos (62,3 %) |
Asociaciones Mixtas |
9,7 |
17,9 |
72,4 |
Firmas extranjeras |
9,7 |
19,1 |
71,2 |
Trabajo por cuenta propia |
9,0 |
22,9 |
68,1 |
Pequeño agricultor asociado o no a CCS |
4,2 |
20,5 |
75,3 |
Usufructuario de tierra asociado o no a CCS |
7,9 |
28,5 |
63,6 |
Contrato permanente o temporal en actividades agropecuarias. |
8,9 |
33,6 |
57,5 |
Ayudante familiar no remunerado |
8,3 |
29,9 |
61,9 |
Fuente: Cuba. Centro de Estudios de la Población y el Desarrollo (2016).
Como se puede observar, se evidencia una sobrerrepresentación de los sectores blancos y una subrepresentación de los negros y mulatos.
La situación se ha complejizado a partir de los cambios que se han producido en el tejido económico, social, ideológico y cultural por la emergencia del mercado, las inversiones privadas, los procesos de estratificación y desigualdad que están en marcha a partir de los años 90 hasta nuestros días y donde los negros y mulatos se presentan en situación de desventaja comparativa por múltiples causas.
La situación estructural a partir del marcador racial en Cuba entre blancos, negros y mulatos demuestra las desigualdades persistentes y son fuente de la discriminación y el racismo.
Los negros no tienen árbol genealógico conocido como ocurre con otros grupos en Cuba, ello impide la creación de redes nacionales y trasnacionales de apoyo y provisión.
Los negros y mulatos consumen el 50% de la carne en relación a los blancos.
Los blancos reciben el 85% de las remesas.
Son la mayoría de los compradores en las tiendas en MLC.
Son mayoría absoluta de los que viajan fuera del país y las cuentas de ahorro en bancos.
Dueños de más del 90% de fincas, automóviles, camiones, bares, paladares y otros negocios y bienes….
Más del 95 % de los dueños de hostales o casas de renta.
Mayoría de los trabajadores y gerentes en el sector emergente.
Dueños mayoritarios de las Micro, Pequeñas y medianas empresas privadas.
Hasta fecha reciente mayoría abrumadora en los medios de difusión, sobre todo en la Tv.
Los blancos son dueños de los cascos históricos de las ciudades y de la mayoría de las viviendas en los barrios luminosos que poseen un mayor y mejor equipamiento en general en relación a negros y mulatos excepto en los equipos de música.
Mayor dificultad de los negros y mulatos para ingresar a las universidades por diferentes causas.
Mayor presencia porcentual de blancos en las matrículas de las universidades y en las llamadas carreras “duras”.
Es mayor la cantidad de niños negros y mulatos en las casas sin amparo filial
Es mayor la población negra y mulata en los recintos carcelarios.
Es mayor el nivel de tabaquismo, alcoholismo y violencia familiar y comunitaria en comunidades con predominio de negros y mulatos.
Es más alta la divorcialidad y predominan las mujeres negras como jefas de familia.
Las familias negras son la mayoría de las familias en situación de pobreza congénita en relación a las blancas.
Los blancos hacen uso del trabajo extra 2,7 veces menos que los negros y 1,7 veces menos que los mulatos.
Es muy superior la presencia de los blancos en las redes nacionales y transnacionales de gestión diversa.
Otros
Los siguientes casos reales son una confirmación de la presencia en la vida cotidiana de expresiones y prácticas discriminatorias y racistas en la sociedad que deben tener un tratamiento integral desde lo estructural y lo subjetivo.
Caso 1.- Una conocida periodista cubana negra (Menfesy Everley) relata en un interesante video que les realizaron sobre el tema del racismo la siguiente vivencia. Fue promovida en su provincia de la radio local a la televisión provincial. Cuál no sería su indignación y angustia cuando el director del nuevo medio, en el recibimiento pronunció entre risas las siguientes palabras supuestamente elogiosas para la recién llegada: “Hoy nos felicitamos todos; con la entrada de la nueva compañera, se oscurece un poco más la pantalla de nuestra televisión provincial”. Los asistentes al convite sonrieron complacidos en medio del estupor y repulsa de la joven profesional de la comunicación que nunca ha olvidado ese día y no por lo agradable.
Caso 2.- Dos directivos de un centro de alto prestigio social discuten de forma acalorada por la aceptación o no de una tarea. El jefe negro, le informa a la mujer blanca que debe cumplir con una indicación que él le trasmite desde su puesto de dirección superior. Ella indignada le responde que no la cumplirá y plantándole cara le espeta mirándole a los ojos: “Yo no nací para esclava como tú”. Esa misma compañera por las funciones que cumple, es capaz de construir un extenso y fundamentado discurso sobre la igualdad racial y la lucha contra cualquier forma de discriminación y racismo.
Caso 3.- Dos reconocidos y prestigiosos profesores universitarios, blancos, conversan animadamente en la recepción de la universidad de Holguín. En la cercanía también hay alumnos y colegas. Uno pregunta al otro sí su nieto ya camina a lo que el interpelado responde: No me he dado cuenta si camina o no, esa no es mi prioridad. Mi preocupación ahora es otra. Mi hija como tú sabes, se casó con un tipo y seguidamente pasa el dedo por la piel del brazo izquierdo con una expresión despectiva (en Cuba significa que es de color) y continua. “Lo que yo miro es si mi nieto salió a mi hija o a (vuelve a hacer el gesto anterior) en relación al yerno afro. Eso es lo que me quita el sueño”. En las aulas ese mismo profesor critica de forma ácida el racismo y dice que él está totalmente libre del pecado de la melanina que no lo deja dormir ¿?
Caso 4.- Una persona blanca conversa con un amigo profesional sobre los acontecimientos internacionales. Le narra impresionado la noticia según la cual, en Estados Unidos de América, la policía de aquel país, dio muerte a tiros en su casa, a un hombre negro y también a los dos hijos que no pudieron escapar del vendaval de plomo racista contra el progenitor. Cuál no sería su asombro al preguntar al interlocutor ¿qué tú crees de eso fulano? esperando una respuesta condenatoria del mismo. El otro respondió sin inmutarse: “¡pensándolo bien amigo, en definitiva son tres menos” !, dio la espalda y siguió caminando de forma impasible.
Las expresiones anteriores no son hechos aislados ni esporádicos. Forman parte del día a día en familias, escuelas, comunidades, instituciones, grupos. La reproducción de los prejuicios, estigmas y discursos discriminatorios ahonda las brechas y hace más difícil la solución del problema. A ello contribuye también el predominio de la imagen y simbología blanca en los medios de difusión y las redes sociales.
CONCLUSIONES
Los grandes logros alcanzados en la igualdad racial y la eliminación del racismo en estos años de Revolución contra la ideología y las prácticas que predominaron en Cuba hasta fines de los años 50 del siglo XX no pueden encubrir las asimetrías estructurales y culturales que todavía se manifiestan y que afectan la materialización de los principios y valores proclamados.
La discriminación y el racismo se han incrementado y resurgen con fuerza inusitada en los años 90 con los cambios socioeconómicos que se producen en el país y la profundización de los procesos de estratificación y re-estratificación, la desigualdad y el incremento de la inequidad, todos ellos signados por las brechas múltiples que origina el mercado, y en especial las raciales que predominan hasta hoy. La ciencia y la política deben superar prejuicios y atavismos y unir fuerza y recursos para alcanzar peldaños superiores de justicia y equidad. En Cuba esto es posible y necesario.
Se impone realzar y reivindicar la negritud. Superar los complejos raciales, asimetrías y estigmas. Ello exige abrir nuevas alamedas de justicia y equidad desde un tratamiento multidimensional universal y focalizado con políticas públicas y sociales; además, afirmativas que permitan alcanzar una sociedad más inclusiva, equitativa y justa.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Cuba Vega, L. E. (2019). Políticas para la equidad racial. Retos en el contexto cubano actual. Revista Estudios del Desarrollo Social: Cuba y América Latina, 7(2).
Espina Prieto, R., & Rodríguez Ruiz, P. (2006). Raza y desigualdad en la Cuba actual. Revista Temas, 45.
Espina, M. (2008). Raza y desigualdad en la Cuba actual. Informe de investigación. Instituto de Antropología.
Espinoza, L. (2020). Racismo estructural y trayectorias de resistencia: un modelo para el análisis de la reclusión en México. Humanitas Digital, (47), 165–210.
Guach Estévez, J. L. (2017). El color de la piel como fuente de las Políticas sociales en Cuba. Revista CCCSS Contribuciones a las Ciencias Sociales (2017) ISSN: 1988-7833
Guach Estévez, J. L. (2018). Razas, racismos y Políticas Sociales en Cuba. Editorial Académica Española.
Ramonet, I. (2006). Cien horas con Fidel. “Conversaciones con Ignacio Ramonet”. Segunda Edición. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.