EL TRABAJO COMUNITARIO INTEGRADO COMO HERRAMIENTA EN LA TRANSFORMACIÓN DE LAS COMUNIDADES

INTEGRATED COMMUNITY WORK AS A TOOL IN THE TRANSFORMATION OF COMMUNITIES

 

Rosilema Rodríguez-Sánchez1

E-mail: rosilema@ho.rimed.cu

ORCID:  https://orcid.org/0000-0003-0740-9346 

Mercedes del Carmen Rojas-Alcina2

E-mail: rojasalcina@uho.edu.cu

ORCID: https://orcid.org/0000-0002-1816-9571

1 Escuela Pedagógica “José Martí Pérez”. Holguín. Cuba.

2 Universidad de Holguín “Oscar Lucero Moya”. Cuba.

 

RESUMEN

En el trabajo se exponen los resultados de la sistematización de la experiencia práctica de trabajo comunitario integrado, con las comunidades complejas en la cirscunscripción 72 en el municipio Holguín. El desarrollo de acciones del grupo de trabajo integral comunitario condujo al mejoramiento de las condiciones económicas, medio-ambientales y socio-culturales de la comunidad, donde fueron atendidos e involucrados individuos socialmente vulnerables, que fueron transformadas como resultado de esas acciones comunitarias. El proyecto “Alas de Colibrí”, representó una oportunidad para el cambio, una perspectiva renovadora que les permitió insertarse a la vida social, al trabajo y a la comunidad. Se muestra como el trabajo del grupo de trabajo comunitario integrado, cuando es coherente y verdaderamente integral de todos los factores promotores del cambio, se obtienen resultados positivos en la solución a los problemas y las insuficiencias detectadas. Se pone énfasis en la atención diferenciada a las mujeres, niños, familias e individuos en situación de vulnerabilidad, y especialmente a aquellas que necesitan de acciones de reeducación y reinserción social. Se emplearon métodos de la investigación acción participativa, ponderando la participación social como categoría de partida.

Palabras clave:

Trabajo Comunitario Integrado, vínculo comunidad-desarrollo, actores comunitarios.

 

ABSTRACT

In the work, the results of the systematization of the practical experience of integrated community work are exposed, with the complex communities in the district 72 in the Holguín municipality. The development of actions of the comprehensive community work group led to the improvement of the economic, environmental and socio-cultural conditions of the community, where socially vulnerable individuals were cared for and involved, who were transformed as a result of these community actions. The "Wings of Hummingbird" project represented an opportunity for change, a refreshing perspective that allowed them to insert themselves into social life, work and the community. It is shown how the work of the integrated community work group, when it is coherent and truly comprehensive of all the factors that promote change, positive results are obtained in solving the problems and insufficiencies detected. Emphasis is placed on differentiated care for women, children, families and individuals in vulnerable situations, and especially those who need reeducation and social reinsertion actions. Participatory action research methods were used, considering social participation as the starting category.

Keywords:

Integrated Community Work, community-development link, community actors.

 

INTRODUCCIÓN

Las relaciones sociales y el vínculo comunidad-desarrollo se han ido transformando dialécticamente a lo largo de la historia de la humanidad desde el punto de vista popular, científico, económico y de la vida cotidiana, pues todos estos elementos se encuentran íntimamente relacionados. Este contexto resulta portador de tradiciones, historia e identidad propias que se expresan en identificación de intereses y sentido de pertenencia que diferencian al grupo que integra dicho espacio ambiental, de los restantes.

Específicamente en lo referido a trabajo comunitario tomamos como referente las múltiples y enriquecedoras experiencias iniciadas en América Latina, dónde adquiere mayor connotación, la acción y reflexión sobre el ámbito comunitario y comienza a partir de otras alternativas del pensamiento social poseedoras de mayor tradición y producción científica. Son en tal sentido, de obligada referencia la obra de Fals Borda (1986, 1989); y de Freire (1979,1993).

La Revolución Cubana, tomada como ejemplo genuino de la participación popular en el marco comunitario, constituye en sí misma un proyecto de transformaciones iniciadas en enero de 1959, en el que la comunidad ha tenido una importancia significativa; los grandes cambios socio- económicos, políticos y culturales derivados de la aplicación de las políticas sociales y macro programas de beneficio social, tuvieron su impacto directo en ese contexto, proceso de transformación social que ha contribuido significativamente a desarrollar la teoría y sobre todo una práctica socio-comunitaria que toma como punto de partida las necesidades de la población y de la comprensión de sus intereses y expectativas.

El rol desempeñado por las organizaciones de masas, la forma asumida por el Gobierno y el Estado son expresiones completas vinculadas al papel de las comunidades dentro del amplio espectro de fórmulas de masas que han definido el carácter eminentemente democrático de la Revolución Cubana. En nuestro contexto hay varios momentos que marcan una pauta en lo referido a Trabajo Comunitario Integrado; ejemplo de ello es la creación de los Consejos Populares en 1992, Órganos de Gobierno Local que constituyen estructuras de coordinación entre las organizaciones e instituciones locales, y de conexión entre este Órgano Municipal y los ciudadanos que propician un papel superior de las comunidades. En este mismo sentido De Cambra & González (2004), afirman la concepción comunitaria de estos órganos, atendiendo además a su estructura, objetivo y funciones.

Tanto la Psicología como la Sociología le confieren un enfoque renovado al tema comunitario, atemperado a lo que se considera una lectura creativa del marxismo, abierto a otros aportes del pensamiento contemporáneo y por supuesto en consonancia con las complejas realidades de la sociedad cubana que le contextúa y nutre. Sitúa al individuo y lo dimensiona en tanto núcleo constitutivo de lo histórico social.

El desarrollo comunitario en Cuba se ha caracterizado por la diversidad y riqueza de las experiencias según sus propósitos y metodologías, la multiplicidad de los actores y estructuras sociales implicados en ellas (Garcés González & Díaz Hurtado, 2015)., y la coexistencia de tendencias que expresan niveles diferentes de participación social que ha sido más evidente en esta etapa en la que tiene lugar una proliferación de proyectos y programas comunitarios con nuevos estilos y propuestas. En esta labor se destacan diferentes centros y asociaciones, entre ellos: la Asociación de Pedagogos Cubanos y el CIE "Graciela Bustillos", el Centro Memorial Martin Luther King Jr., el Centro de Información y Estudio sobre Relaciones Interamericanas (CIERI) y (PADIT) Plataforma Articulada para el Desarrollo Integral Territorial Sostenible en Cuba.

Una peculiaridad del desarrollo y la participación comunitarias en Cuba es la coexistencia de tendencias que expresan niveles diferentes de participación social, las cuales se interrelacionan y complementan recíprocamente, una la constituye la participación popular en el nivel comunitario que concreta o realiza políticas sociales diseñadas centralmente por el Estado; la otra, un conjunto amplio y diverso de programas comunitarios gestados desde la propia comunidad para favorecer el desarrollo local y atender situaciones específicas.

Hernández Freeman (20089), expresa respecto a la misma: la cultura de la participación comunitaria, aunque se inserta dentro de la cultura política, supone desarrollar procesos de sensibilización y reflexión para la acción en su entorno, ampliar el espectro de posibilidades de acción de los ciudadanos en la comunidad.

Las autoras de este trabajo coinciden en el criterio de que, desde el punto de vista ético, la participación comunitaria es el único camino posible para el desarrollo social y comunitario. En este encargo de fortalecer el barrio y dignificar cada vez la vida de quienes en el conviven se conceden nuevas miradas al trabajo comunitario integrado en esta etapa. Que a consideración tanto de investigadores como decisores y actores comunitarios ha devenido en un despertar del impetuo necesario para retomar las iniciativas que permitan articularnos en función de la transformación de las comunidades.

Definido el trabajo comunitario como un proceso educativo de transformación de los actores sociales en sujetos conscientes de sus fines, en el que inevitablemente los sujetos se convierten en los protagonistas de su desarrollo, responsables de su proyecto individual y de los cambios locales que repercuten a su vez en los cambios a nivel social. En el que son actores todas las personas, organismos y organizaciones cuya acción tiene lugar o afecta a las relaciones e intercambios locales, en una localidad conviven prácticas pertenecientes a diferentes modalidades de relacionarse con la sociedad local.

El delegado, líder comunitario, electo por libertad expresa de los miembros de la comunidad mediante el voto secreto y directo, en un ejercicio de total democracia, tiene entre sus responsabilidades, la integración de las funciones de los representantes de las entidades administrativas de su demarcación y las organizaciones de masas, encargados de impulsar y potenciar el Trabajo Comunitario, convoca a la participación de profesionales y líderes naturales que resultan en una herramienta para la gestión de la participación activa de los sujetos que conforman la comunidad y que serán protagonistas de su propio desarrollo como individuos y a su vez de la comunidad, el Grupo de Trabajo Comunitario Integrado.

Para que el delegado logre impulsar el trabajo en la comunidad desde la capacitación y la orientación al Grupo de Trabajo Comunitario Integrado debe dominar aspectos esenciales referidos a los requisitos que exigen la organización, el funcionamiento y la proyección comunitaria del Grupo de Trabajo Comunitario Integrado y definir el contenido de la gestión participativa en el marco de la circunscripción. Ya que consideramos este como epicentro en la concepción de gestión.

No se puede perder de vista que este no es un proceso que se puede dejar a la espontaneidad y a la improvisación, el liderazgo colectivo debe fortalecerse en una capacitación que le permita tener los conocimientos y habilidades necesarias para; responder a las necesidades y aspiraciones de la comunidad a la cual representan, fomentar los espacios y procesos participativos para la toma de decisiones por la mayoría, promover el crecimiento en su propia dinámica interior a partir de la capacidad de motivación, de organización y comunicación como soporte del funcionamiento grupal. El impacto de la gestión del Grupo de Trabajo Comunitario Integrado depende en gran medida de la fortaleza interna y la capacidad de crecimiento que logre como equipo de trabajo. En lo que posee un papel preponderante la diversidad de quienes lo integran.

Sin embargo se ha identificado desde su práctica socio-comunitaria determinadas limitaciones e insuficiencias que se manifiestan fundamentalmente en las relaciones de coordinación y subordinación que necesariamente deben existir entre los Grupos de Trabajo Comunitario Integrado y los Órganos Locales del Poder Popular, los que deben poseer la preparación necesaria y realizar acciones coherentes con empleo de herramientas y métodos que favorezcan la participación en la autogestión y transformación de su comunidad .

Se han identificado carencias en los aspectos metodológicos y en la capacitación de los miembros de los Órganos Locales del Poder Popular e insuficiencias en el desempeño de su gestión, aspectos que requieren de atención desde la ciencia para perfeccionar el proceso y asegurar una estructura capaz de gestionar el Trabajo Comunitario Integrado de forma eficiente y que asuma como herramienta indispensable la capacitación. “Se asume comúnmente que la formulación y evaluación de las políticas públicas debería siempre descansar en el conocimiento experto. Es complejo, sin embargo, lograrlo. No siempre es posible consolidar una comunicación fluida y mutuamente comprensible entre el mundo académico y los decisores políticos”. (Díaz-Canel & Núñez, 2020)

En el marco de las transformaciones que se llevan a cabo en nuestro sistema social a partir del Referéndum Constitucional de 2019, en las leyes que rigen el funcionamiento de las Asambleas Municipales del Poder Popular se realizan propuestas para la conducción del Trabajo Comunitario Integrado, ahora desde una mayor autonomía de los Órganos Locales del Poder Popular, lo que marca una nueva pauta en la historia de nuestro contexto y denota un salto cualitativamente superior respecto a la independencia para ejercer sus funciones y facultades en la toma de decisiones .

Si bien la propuesta en sus esencias tiene un enfoque eminentemente participativo y plantea un accionar desde la base en la identificación de las problemáticas y la resolución de las mismas, es innegable que las estructuras de dirección de los órganos políticos y administrativos desempeñan un papel preponderante en el desarrollo de las comunidades ya que como órgano rector tiene el encargo de conducir los procesos tanto comunitarios como administrativos que responden a las necesidades de desarrollo de la población.

El contexto actual impone nuevas maneras de hacer, una mirada mucho más profunda a las causas que generan las problemáticas sociales y que se agudizan por estos tiempos. El recrudecimiento del bloqueo y los efectos del COVID-19, hacen emerger las necesidades sentidas y a complejizar el escenario de las comunidades cubanas. Ante lo que se impone una avanzada, que desde la innovación, la creatividad y la espiritualidad, permita atender las situaciones acuciantes de quienes viven en los barrios y son en conclusión quiénes integran las masas y forman parte del pueblo “soberano”.

En la búsqueda de alternativas de solución a las situaciones que afectan las comunidades, se diseñó una nueva forma de atención a los barrios con mayores problemáticas que se reflejan en los planteamientos de los electores al delegado tanto por despacho como en las rendiciones de cuentas y otras que constituyen causales de las fisuras existentes en la comunicación adecuada, el establecimiento de vínculos afectivos y sociales, la colaboración mutua, el sentido de pertenencia, la integración y la participación. Para el diagnóstico, la planificación, organización, conducción y evaluación de las acciones se designaron, cuadros, funcionarios y directivos de los órganos políticos, de masas, instituciones y entidades gubernamentales. Lo que permitiría un accionar a corto y mediano plazo en función de la resolución de los problemas.

Esta implementación solo favorecerá el trabajo comunitario integrado y permitirá el cumplimiento de los objetivos propuestos en la medida en que se logre una verdadera articulación de los factores externos e internos, que permita fortalecerlos como equipo y lograr la multiplicación de líderes comunitarios, a la vez que se trabaja en la resolución de las dificultades, materiales, económicas y sociales que más afectan a los miembros del barrio y con el concurso de la participación y el esfuerzo colectivo. De igual modo de los recursos y potencialidades que los agentes externos poseen y las iniciativas, programas y proyectos que surgen en el seno de la comunidad.

La sistematización realizada y la experiencia práctica de las autoras de la presente investigación, permitió corroborar que varias de las causas de las deficiencias en el Trabajo Comunitario Integrado en la base, la constituyen las irregularidades existentes fundamentalmente en los Órganos de Gobierno respecto a la gestión para la conducción del mismo de modo que favorezca la articulación de organizaciones, entidades y organismos con los agentes internos y actores comunitarios propiciando la participación y el empoderamiento, planteamiento con el que no pocos estudiosos del tema coinciden.

 En el presente trabajo se enuncian algunas insuficiencias teóricas y prácticas que limitan la Gestión del Trabajo Comunitario Integrado a este nivel: Los Órganos temporales que designa la dirección de la Asamblea Municipal del Poder Popular para la Gestión del Trabajo Comunitario en el Municipio, limitan su accionar a la preparación de los nuevos delegados, en la que solo se ofrecen elementos generales del Trabajo Comunitario Integrado. Los planes de acción priorizan las necesidades materiales y generalmente son elaborados por el delegado (a), limitando la participación de la comunidad en la propuesta de las soluciones a sus problemáticas, a partir de diagnósticos descriptivos. Insuficientes fundamentos teóricos y metodológicos para la Gestión del Trabajo Comunitario Integrado desde los Órganos Locales del Poder Popular. Insuficiencias en la preparación de los cuadros, funcionarios y delegados de los Órganos Locales del Poder Popular que limitan la Gestión del Trabajo Comunitario Integrado. Inexistencia de una metodología específica para la Gestión del Trabajo Comunitario Integrado desde los Órganos Locales del Poder Popular.

Estas problemáticas, explican que el desarrollo comunitario como proceso tiene gran importancia en el sentido organizacional y educativo, y requiere de la reorientación del accionar de las instituciones existentes encaminadas al cambio de actitudes y eliminación de las barreras que obstaculizan los cambios socioeconómicos necesarios para el avance.

Asumimos que “el Gobierno juega un rol fundamental en la gestión para el desarrollo sostenible, y a la vez debe orientar los determinantes de la productividad, la calidad y la innovación a la satisfacción de las necesidades del presente y del futuro con un enfoque integral y colaborativo, enfrentando en mejores condiciones los riesgos y las oportunidades. En este modelo se amplía el alcance de las necesidades que deberán satisfacerse y la creación de valor no solo es exclusiva para productos y servicios, ya que los cambios en las organizaciones, los procesos, los sectores estratégicos, los programas de desarrollo, las políticas y las normas jurídicas constituyen objetivos de innovación”. (Díaz- Canel & Delgado, 2020)

Con la comprensión de que se precisan soluciones creativas y una intencionalidad de parte de quienes tienen entre sus responsabilidades las de conducir y estimular los procesos comunitarios para el surgimiento y rescate de alternativas de solución materializadas en planes de acción, estrategias y proyectos, no como parte de una intervención externa y verticalista sino que se entienda como la orientación, capacitación y acompañamiento, en estrecho vínculo con los agentes externos pero de modo que involucre a todos y todas en la transformación de la comunidad en un espacio cada vez más participativo, desarrollado y autónomo, se ejecuta desde el año 2018 el proyecto comunitario Alas de Colibrí que coherentemente a las proyecciones del Órgano Local del Poder Popular de Holguín con el propósito de transformar el barrio y los que en él conviven en la circunscripción 72 del Consejo Popular Harlem.

DESARROLLO

En el proyecto el Grupo Gestor se acoge a los principios que se establecen para el Trabajo Comunitario Integrado, considera a la comunidad como un sistema, y como tal, su actividad se desenvuelve objetivamente y por tanto puede ser analizada desde diferentes dimensiones. Dichas dimensiones son interdependientes, condicionadas por el carácter sistémico del objeto. Parte de los intereses y necesidades de la propia comunidad y de los portadores reales de la acción comunitaria con que cuenta la propia comunidad. Se propone respetar la diversidad de tradiciones y características culturales producidas por la historia, asume los elementos de carácter progresivo y transforma los de carácter regresivo.

Tiene como principio esencial la atención y el respeto a las peculiaridades propias la comunidad que hacen de este espacio un marco irrepetible. Se acoge en su esencia y fomentan los valores éticos de cooperación y ayuda mutua y se propone llegar la acción comunitaria de modo directo y personal teniendo en cuenta las particularidades individuales de los miembros de la misma y de los grupos etarios. Propone desarrollar acciones y actividades que contribuyan que la comunidad alcance un nivel de desarrollo medioambiental, social, cultural y económico en correspondencia a los objetivos de desarrollo del territorio.

Desde el diagnóstico se tuvo en cuenta el enfoque de género. Asumimos que las particularidades deben ser atendidas para incrementar las oportunidades de participación de las mujeres y las niñas en su desarrollo. Focalizan las acciones necesarias para promover cambios en la subjetividad de todas las personas involucradas en el desarrollo de la comunidad. Como resultado han sido diseñados espacios y actividades dirigidas a cada grupo en particular teniendo en cuenta las necesidades prácticas, estratégicas y emocionales de hembras y varones. Todos y todas tienen las mismas oportunidades para asumir roles y funciones para participar en la toma de decisiones sin distinción de géneros.

El proyecto de desarrollo sociocultural comunitario favorece cambios en la forma de actuar y de ejercitar en las transformaciones del barrio. Permite movilizar el pensamiento de gestores y actores comunitarios respecto al liderazgo de las delegadas y delegados como coordinadores y su influencia en la organización y capacitación del Grupo de Trabajo Comunitario Integrado, de modo que posibilite los cambios, aprovechando las potencialidades que existen y que permitan que la comunidad sea la encargada de llevar sus propias transformaciones.

Propicia la búsqueda de alternativas, la participación de los profesionales, los artistas y los valores compartidos de la Comunidad, de modo que se evidencie y materialice el proceso de auto transformación. El impacto pudo ser corroborado en la práctica a través de la aplicación de los métodos y técnicas de la investigación acción participativa. Es de vital importancia valorarlo a través de la evaluación.

 La transformación esperada de la comunidad, como en todo proceso no se da en un corto tiempo sino a mediano y largo plazo, por lo que se planifica la evaluación por etapas, lo que permite determinar la variación de los resultados de los indicadores y analizar los criterios de éxito de las acciones planificadas, lo que resulta fundamental para conocer si en las acciones y actividades desarrolladas hay eficacia y efectividad.

Se determinó como un objetivo específico consiste en: elevar el nivel cultural de los miembros de la comunidad estimulando la preservación de las tradiciones históricas y culturales, el uso adecuado y racional de las Tecnologías de la Informática y la Comunicación, el hábito de lectura y el desarrollo de habilidades artísticas diversificadas, para dar respuesta a las necesidades de expresión individual en función de los intereses colectivos. Se creó un grupo literario y un círculo de lectura. Se crearon grupos de danza, música y teatro, un Club de Historia de Cuba y de la localidad cuyos miembros han tenido participación en eventos municipales y provinciales con resultados satisfactorios.

Otro de los objetivos es: estimular la conciencia social mediante la formación de valores, habilidades sociales, y el establecimiento de estilos adecuados de comunicación que se materialicen en buenas normas de conducta social, respeto mutuo y aceptación de lo diverso, de modo que generen un clima socio psicológico favorable. De lo que hasta la actual etapa de evaluación se ha podido comprobar que las manifestaciones de violencia en espacios públicos se redujeron significativamente, los niveles promedios de participación se elevaron a 89.3%, lo que resulta significativo respecto a etapas anteriores.

El Grupo de Trabajo Comunitario se fortaleció con la presencia de líderes naturales y es sistemático en sus encuentros, realizado alternadamente en espacios públicos de modo que permita la participación abierta. La población muestra motivación, no solo asisten, sino que colaboran, opinan, toman parte durante la planificación, la ejecución y la evaluación. Se suman de forma espontánea a los encuentros del grupo o los despachos de las delegadas no solo para plantear problemas sino para proponer posibles soluciones, en ocasiones desarrollan acciones por su cuenta y se ponen de acuerdo entre vecinos, para realizar acciones como reparación de puentes y calles, acciones de saneamiento y trabajos productivos.

Se evidencian mejoras en las relaciones interpersonales, manifiestas en el vínculo cotidiano. Se reincorporaron al trabajo 18 jóvenes, al estudio 4, 7 madres solas se incorporaron al trabajo por vía estatal, 4 al trabajo por cuenta propia, 2 a la Universidad, 3 a la Facultad Obrero Campesina. De ellas 2 son secretarias de de las Delegaciones de la Federación de Mujeres Cubanas a la que pertenecen y 1 es coordinadora y 3 ocupan cargos en el ejecutivo de los CDR, 2 de ellas militantes de la UJC. De las mujeres cuidadoras de ancianos, personas postradas y con discapacidades 5 se incorporaron desde sus hogares al trabajo por cuenta propia.

De las personas que salen de los centros correctivos y penitenciarios 9 se han reincorporado a la sociedad, poseen vínculo laboral y participan en las actividades comunitarias mostrando un cambio en su conducta. Respecto a los niños y adolescentes con trastornos del comportamiento y la conducta, 3 pasaron de la escuela especial a enseñanza general, de 7 niños que incumplían los deberes escolares 4 han resultado ser cumplidores, observándose un cambio en su comportamiento y en sus resultados académicos. Se identificaron 7 jóvenes controladas por prostitución, 5 de ellas rehabilitadas.

Existen vínculos de cooperación con la Casa de Orientación a la Mujer y a la Familia de la que asisten especialistas regularmente a talleres de orientación planificados desde el proyecto, en el que se da tratamiento a temáticas tales como proyecto de vida, diferentes formas de violencia, calidad de vida de los adultos mayores, planificación familiar y manejo de los hijos. De los que se pueden considerar como impacto la transformación de las relaciones de 5 familias disfuncionales, la creación de círculos de creación artística literaria y de manualidades de personas de la tercera edad y la incorporación de 6 de ellos a la Universidad del Adulto Mayor.

Así mismo, se propusieron como objetivo: lograr que disminuyan los índices de alcoholismo, drogodependencias, la proliferación de enfermedades transmisibles, el aumento de pacientes con padecimientos crónicos y la contaminación ambiental mediante la reflexión y el dialogo, la práctica sistemática de deportes, las acciones de cuidado del medioambiente de modo que se logre elevar la calidad de vida de la población. De la alta población infectada con el virus del VIH (27) se han logrado pasos de avance respecto a la adherencia al tratamiento con retro virales, así como la integración con el proyecto Cuba+ para la atención a los niños y adolescentes y jóvenes afectados e infectados.

De lo que se pudo determinar la creación de un grupo de niños y de adultos mayores respectivamente que practican artes marciales. Retiraron el vertimiento de aguas albañales hacia las calles 11 de 21 viviendas. Rehabilitadas 5 personas alcohólicas y 2 con adicción a las drogas. Se creó un grupo de capacitación para el cuidado del medioambiente. Y se construyen fosas para proceder a la desconexión de los pozos. Se logró la autorización de un consultorio veterinario y un taller de deporte canino y protección de mascotas, que actualmente trabajan en la transformación de un vertedero en una pista de entrenamiento canino.

Otro de los objetivos consiste en: mejorar las condiciones estéticas y de la infraestructura mediante la gestión de gobierno y la colaboración comunitaria para dar respuesta a las necesidades colectivas referidas a los principales servicios. Respecto a ello se puede constatar la ejecución de acciones de rehabilitación, limpieza y embellecimiento de las instituciones y espacios colectivos y la participación de los comunitarios en la reparación de 6 escuelas; 3 primarias, 1 seminternado, 2 secundarias Básicas y 1 escuela Especial, 4 consultorios del médico de la familia, el combinado de Servicios Técnicos y Personales, las bodegas, 3 panaderías, el parque 10 de Octubre dónde se desarrollan la mayoría de las actividades del Proyecto, construyeron un área deportiva, un parque de estar, un parque infantil, un merendero y la plaza cultural Harlem. Se repararon 4 viales, restableció la ruta del ómnibus local. Se sustituyeron postes y luminarias en mal estado, se restableció el servicio del puesto de refrescos. Generándose fuente de empleo y mejores condiciones de trabajo para las féminas. Se otorgaron 21 subsidios para la construcción de viviendas a familias en situación de vulnerabilidad, 6 de ellas a ancianas que viven solas, 4 a madres múltiples, 1 a una joven discapacitada. Se otorgaron cunas y menajes a dos adolescentes embarazadas. Se otorgaron Prestaciones monetarias a 23 familias de ellas a 8 madres solteras y a una hija cuidadora de la madre anciana.

Además, se consideran que en este proceso se han obtenido valiosos aprendizajes: La importancia del trabajo en equipo y la participación popular. La necesidad de encontrar soluciones y respuestas rápidas para lograr la transformación y el desarrollo sostenible mediante la implementación de proyectos integrales. La necesidad de perfeccionar la gestión de gobierno a todos los niveles. La necesidad de brindar una atención priorizada a las condiciones de vida de los barrios con mayores dificultades materiales y sociales.

CONCLUSIONES

Las autoras de este trabajo coinciden en el criterio de que, desde el punto de vista ético, la participación y el Trabajo comunitario Integrado es el único camino posible para el desarrollo social y comunitario.

Este enunciado conduce a concientizar la necesidad de fomentar una cultura de la participación que supone desarrollar procesos de sensibilización y reflexión para la acción; ampliar el espectro de posibilidades de acción de los ciudadanos y de las mujeres en especial; desarrollar capacidades organizativas, conocimientos y habilidades para hacer por el presente y proyectarse hacia el futuro; fomentar el encuentro del hombre consigo mismo y su entorno desde espacios grupales y tomar conciencia de que participar no es solo un factor clave para el cambio social, sino también un proceso de desarrollo humano, de crecimiento individual, grupal y social, que no puede dejar de ser inclusivo y con un enfoque de género desde la gestión de los Órganos Locales del Poder Popular que permita alcanzar la equidad y la autonomía de las comunidades.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Díaz-Canel Bermúdez, M. M., & Delgado Fernández, M. (2020). Modelo de gestión del gobierno orientado a la innovación Revista Cubana de Administración Pública y Empresarial, 4(3).

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Hernández Freeman, L. (2009). Concepción sociocultural de la gestión participativa de los grupos de trabajo comunitario integrado. (Tesis doctoral). Universidad de Ciencias Pedagógicas Frank País.