PRESENCIA DEL PRINCIPIO DIALÓGICO EN LA INVESTIGACION TRANSDISCIPLINAR
PRESENCE OF THE DIALOGIC PRINCIPLE IN TRANSDISCIPLINARY RESEARCH
Juan Rolando Mamani-Oyardo1
E-mail: oyardo.jrm@gmail.com
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6503-8339
1 Universidad Privada Domingo Savio. Bolivia.
Presentación: 06/05/2025
Aceptación: 12/07/2025
Publicación: 01/09/2025
RESUMEN
Este ensayo examina el principio dialógico en la investigación transdisciplinar, cuyo objetivo es analizar diversas aproximaciones teóricas que abordan la presencia del principio dialógico en la investigación transdisciplinar. El método es cualitativo, descriptivo y hermenéutico-interpretativo. Primero se construyó un marco conceptual basado en Nicolescu y Morín, contrastando diversas perspectivas en un diálogo teórico. Posteriormente, se elaboró una tabla con trece ideas clave de ocho autores para un análisis crítico comparativo. Los resultados muestran que el principio dialógico implica el diálogo en distintas dimensiones, como el diálogo metodológico, epistemológico, entre actores y cultural, entre otros, facilitando así un conocimiento dinámico y en constante renovación.
Palabras clave:
Principio dialógico, investigación transdisciplinar, diálogo metodológico.
ABSTRACT
This essay examines the dialogical principle in transdisciplinary research, whose objective is to analyze various theoretical approaches that address the presence of the dialogical principle in transdisciplinary research. The method is qualitative, descriptive and hermeneutic-interpretative. First, a conceptual framework was constructed based on Nicolescu and Morin, contrasting diverse perspectives in a theoretical dialogue. Subsequently, a table with thirteen key ideas from eight authors was developed for a comparative critical analysis. The results show that the dialogic principle implies dialogue in different dimensions, such as methodological, epistemological, inter-actor and cultural dialogue, among others, thus facilitating a dynamic knowledge in constant renewal.
Keywords:
Dialogic principle, transdisciplinary research, methodological dialogue.
INTRODUCCIÓN
En un escenario global marcado por la complejidad, los fenómenos contemporáneos desbordan los límites de las disciplinas tradicionales, desafiando las formas convencionales de producir conocimiento. La investigación transdisciplinar se presenta como una respuesta pertinente ante la complejidad del mundo actual, al reconocer y articular diversas formas de conocimiento con el propósito de lograr una integración auténtica del saber humano (Sánchez Arellano et al., 2019). En esta línea, se aleja de toda pretensión de uniformidad y reconoce la necesidad de construir puentes entre ciencia, arte, filosofía, religión y mitología para acceder a una comprensión más integral de lo real (Mauleón, 2016; Nicolescu, 2006). En este proceso, el diálogo se convierte en un eje estructurante y transformador.
El principio dialógico, como uno de los pilares del pensamiento complejo y la transdisciplinariedad, ha sido formulado y desarrollado por Edgar Morin y Basarab Nicolescu, quienes son referentes fundamentales en estos campos. Morin, por ejemplo, sostiene que la realidad se organiza a partir de la coexistencia de contrarios irreductibles, como orden y desorden, cuya tensión genera organización (Morin, 1990). Nicolescu, por su parte, plantea que el diálogo entre niveles de realidad exige un lenguaje transcultural que respete la diferencia sin imponer uniformidad (Nicolescu, 1966, 2006). Ambos subrayan la necesidad de un diálogo constante entre saberes, entendiendo que ninguna forma de conocimiento debe concebirse como absoluta o autosuficiente y que solo a través de este intercambio complementario se podrán superar las visiones fragmentadas (Herrera, 2021).
Este principio, lejos de permanecer en el plano teórico, exige una praxis concreta que atraviese todo el quehacer investigativo. En el contexto de la transdisciplinariedad, el diálogo adopta múltiples formas: puede manifestarse entre saberes y disciplinas (Andrade, 2024; Cordero, 2012), entre actores sociales (Kurlat et al., 2021), entre perspectivas diversas (Betancourt, 2013), o incluso entre métodos y enfoques (Andrade, 2024). Cabe proponer que los diversos tipos de diálogo pueden desglosarse en formas más específicas; por ejemplo, el diálogo metodológico no se limita únicamente a la interacción entre enfoques cualitativos y cuantitativos, sino que también abarca la articulación creativa de técnicas, estrategias y herramientas diversas. Esta dinámica dialógica, al entrelazar múltiples niveles y formas, puede incluso favorecer el surgimiento de nuevas categorías conceptuales, enriqueciendo así la comprensión y la práctica investigativa.
Este ensayo se propone analizar diversas aproximaciones teóricas sobre la presencia y función del principio dialógico en la investigación transdisciplinar. Para ello, examina dos preguntas fundamentales: ¿cómo conceptualizan Edgar Morin y Basarab Nicolescu el principio dialógico dentro del marco de la transdisciplinariedad? Y ¿de qué manera distintos autores plantean su aplicación en los procesos investigativos? A partir de este análisis, se busca promover una reflexión crítica que no solo valore el diálogo como eje esencial, sino que también permita vislumbrar pautas y estrategias concretas para abordar e implementar el principio dialógico en la práctica investigativa, enriqueciendo así la producción de conocimiento.
METODOLOGÍA
Este ensayo se inscribe en una investigación cualitativa de carácter descriptivo, orientada por un enfoque hermenéutico-interpretativo que, según Hernández (2023), trasciende la simple descripción para centrarse en la comprensión de significados complejos. La organización metodológica se divide en dos momentos. En la primera fase, se abordaron los fundamentos teóricos del principio dialógico desde los aportes de Basarab Nicolescu y Edgar Morín. A partir de ello, se desarrolló un marco conceptual dialógico en el que se contrastaron y relacionaron distintas perspectivas conceptuales de varios autores que enriquecen la comprensión inicial del principio dialógico. En una segunda fase, se profundizó el análisis mediante la elaboración de una tabla sistematizadora que recoge 13 ideas clave correspondientes a ocho autores. Esta tabla, organizada en tres columnas (autor, idea expuesta e interpretación) permitió un abordaje crítico y comparativo del tema.
DESARROLLO
La transdisciplinariedad, tal como la formula Basarab Nicolescu, se sustenta en tres principios fundamentales: los niveles de realidad, la lógica del tercero incluido y la complejidad (Beltrán, 2023; Nicolescu, 1996; Vera et al., 2018). Ahora bien, esta estructura teórica no se agota en la mera identificación de dichos principios, sino que se amplía con una dimensión relacional que posibilita su operatividad. En este sentido, Hernández (2023) subraya que Nicolescu (1996), no solo reconoce la existencia de múltiples niveles de realidad, sino que también propone el principio dialógico como una vía de acceso y mediación entre ellos. Entonces, aunque este principio no figura explícitamente como uno de los ejes fundamentales, se encuentra profundamente imbricado en su pensamiento, operando como una condición transversal e indispensable para la articulación de saberes diversos, tales como la ciencia y el arte.
Frente a esta cuestión, Nicolescu (1966), se pregunta: ¿qué sentido tiene el diálogo sin un puente ni un lenguaje común? En respuesta, señala que, sin conexiones auténticas entre personas, disciplinas o culturas, predominan los malentendidos y los conflictos. Por ello, plantea que el diálogo verdadero debe ser transdisciplinario, fundamentado en vínculos profundos que integren tanto a los seres como a los distintos saberes. Precisamente, este puente se materializa en el lenguaje transcultural, que hace posible el diálogo entre todas las culturas sin homogeneizarlas, constituyendo una de las principales cuestiones de la investigación transdisciplinaria.
En esta dirección, el principio dialógico permite vincular nociones opuestas pero complementarias, revelando su mutua necesidad para comprender fenómenos organizados y complejos en múltiples niveles de realidad (Lara-Rosano, 2021). De este modo, la transdisciplinariedad se presenta como un enfoque capaz de superar la fragmentación del conocimiento entre todas las formas de saber. Lejos de buscar uniformidad cultural, apuesta por un entendimiento que respete la diversidad a través de un lenguaje que facilite la comprensión mutua. Así, el diálogo se transforma en un proceso dinámico de transformación y reconciliación, conectando dimensiones humanas y saberes que antes permanecían separados (Nicolescu, 1996).
La transdisciplinariedad, entendida como un intercambio continuo y dinámico, impulsa transformaciones que se entrelazan profundamente con el pensamiento complejo (Artavia-Fallas, 2025). En este contexto, el principio dialógico adquiere un papel central, no solo como una condición implícita en Nicolescu, sino también como un eje desarrollado de manera más explícita y sistemática en la visión de Morín (1990), quien menciona tres principios fundamentales para abordar la complejidad: el dialógico, el de recursividad organizacional y el hologramático. Entre ellos, el dialógico destaca por su capacidad de articular ideas opuestas sin anular su contradicción, permitiendo comprender cómo conceptos como orden y desorden, estabilidad e inestabilidad, o individuo y sociedad, lejos de excluirse, se necesitan mutuamente para generar organización y sentido. Por tanto, estas tensiones son constitutivas de lo real y no obstáculos al conocimiento.
De esta manera, el principio dialógico enfatiza que la realidad está atravesada por la coexistencia de opuestos complementarios. Esto implica reconocer la incertidumbre y la ambigüedad como elementos intrínsecos del conocimiento. Así, el pensamiento complejo invita a aceptar múltiples lógicas como parte fundamental para comprender los fenómenos (Torres & Vargas, 2021) y mantener la coexistencia de contrarios sin superarlos, sino manteniéndolos en tensión complementaria a diferencia de la dialéctica que busca superar opuestos (González, 2018; Rodríguez, 2020). En ese camino, la frase de Heráclito: “vivir de muerte, morir de vida”, es una metafórica que puede explicar el principio dialógico donde el nacimiento marca el inicio de la muerte y, a su vez, genera un devenir entre lo efímero y trascendente (Jáuregui, 2021), rompiendo así con la lógica clásica que se apoya en el principio del tercer excluido donde toda afirmación debe ser verdadera o falsa, sin posibilidad de que sean ambas cosas a la vez.
El pensamiento complejo pone énfasis en los alcances más que en los límites, promoviendo la transdisciplina como un diálogo entre opuestos que se enriquecen mutuamente sin necesidad de eliminar lo distinto ni reducirlo a lo racional. El diálogo actúa como un puente entre saberes diversos, y el viaje simboliza la apertura a nuevas perspectivas, permitiendo la construcción de nuevos sentidos y el aprendizaje constante mediante el encuentro y el movimiento (Mauleón, 2016).
Perspectivas complementarias sobre el proceso de la investigación transdisciplinar
Dado que no existe una única definición consensuada de la investigación transdisciplinar (Academias Suizas de las Artes y las Ciencias, 2022, citado en Carrasco & Núñez, 2023), se dificulta establecer un marco organizador claro y estable para su desarrollo. Frente a esta complejidad, Mauleón (2016), sugiere entenderla como un proceso dinámico, abierto y relacional, que no impone límites rígidos, sino que explora alcances en constante expansión y que, por ende, integra saberes, métodos y dimensiones humanas como la emoción, la sensibilidad y la espiritualidad; acepta las contradicciones como parte del proceso; propone estrategias inclusivas; favorece un diálogo genuino entre perspectivas diversas; no responde a etiquetas fijas ni pretende ser superior a otros enfoques; construye rutas a partir de la problematización del objeto; y se expresa también en formas no textuales de representación del conocimiento.
A partir de estos lineamientos previamente desarrollados sobre la investigación transdisciplinar, pueden derivarse algunas comprensiones que permiten profundizar en su dinámica y orientación. Entre ellas, destacan dos especialmente significativas. La primera es que no existe una ruta única, fija o lineal para llevar adelante el proceso investigativo; más bien, este se configura de manera abierta y flexible. Como bien expresa Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. La segunda comprensión es que este transitar solo es posible mediante el diálogo: entre saberes, disciplinas, actores y formas de expresión, como condición esencial para construir conocimiento integrado, situado y transformador.
El principio dialógico en la investigación transdisciplinaria se manifiesta claramente en la necesidad de integrar saberes y metodologías diversas, entendiendo el diálogo como el eje central para construir un conocimiento que trascienda los límites disciplinares tradicionales. En este sentido, Cordero (2012), señala que la transdisciplinariedad requiere un lenguaje común que facilite la interacción entre disciplinas y permita la creación colectiva de herramientas conceptuales, metodológicas y técnicas. Esto es crucial para enfrentar la complejidad actual, la cual no puede ser explicada satisfactoriamente por los marcos teóricos convencionales, por lo que se demanda una comprensión integral y holística de la realidad.
Andrade (2024), destaca la investigación mixta como un enfoque dialógico que integra paradigmas cualitativo y cuantitativo, promoviendo complementariedad y apertura interpretativa. Sin embargo, insiste en avanzar hacia el transmétodo, una estrategia innovadora que articula saberes de diversas epistemologías y disciplinas, superando la fragmentación metodológica con una integración dinámica. Rodríguez (2022), complementa señalando que el transmétodo incorpora pensamiento complejo e interculturalidad, consolidando el diálogo para construir conocimientos inclusivos y transformadores. En suma, el proceso dialógico se fortalece aún más con la triangulación y la lógica del tercero incluido, que permiten la combinación de perspectivas divergentes para generar un conocimiento emergente y holístico (Andrade, 2024).
Por otra parte, el diálogo en la investigación transdisciplinaria implica una colaboración profunda entre diversos actores sociales, sustentada en la coproducción de conocimientos contextualizados y socialmente pertinentes. Rodríguez (2021), resalta que el principio dialógico se concreta en el encuentro entre sujetos autónomos, iguales y responsables, donde se comparten saberes y experiencias vitales. Esta interacción, basada en el respeto y la horizontalidad, favorece el pensamiento crítico, la creatividad colectiva y la formación de conocimientos situados con alto potencial transformador. Complementariamente, Betancourt (2013), subraya la importancia de establecer un lenguaje común que facilite la articulación entre perspectivas diversas, así como de mantener una retroalimentación continua que permita responder con flexibilidad a contextos complejos.
Artavia-Fallas (2025), amplía esta visión insinuando que el diálogo y, en un marco más amplio, la transdisciplinariedad, integra no solo saberes, sino también diversas dimensiones del ser humano (cognitiva, emocional, espiritual y comportamental) lo que exige una actitud reflexiva, crítica y colaborativa constante. De este modo, el proceso investigativo sitúa al ser humano en el centro, valorando el contexto sociohistórico, la comunicación efectiva y la adaptación al cambio. Más allá de la producción de conocimiento, se prioriza la construcción de relaciones éticas y auténticas entre los participantes, fomentando una ciencia consciente, inclusiva y transformadora.
Lo anterior saca a flote la dimensión humana y ética. Entonces, el diálogo se da entre sujetos autónomos, iguales y responsables, promoviendo la formación de mentes críticas y comprometidas. Asimismo, se retoma la visión de Habermas, quien plantea que la investigación científica debe ser una práctica comunicativa libre de coacción, orientada al reconocimiento recíproco entre las personas y hacia una relación respetuosa con la naturaleza, entendida como sujeto con voz propia y no como objeto de explotación (Rodríguez, 2021).
A partir de las experiencias de Merçon (2021), se identifican los siguientes diálogos en la investigación transdisciplinaria, para reforzar las ideas anteriores. El diálogo de saberes, que implica el intercambio entre conocimientos académicos, comunitarios y experienciales, integrando diversas formas de comprensión desde contextos culturales y epistemológicos variados. El diálogo intercultural, que surge del encuentro entre comunidades rurales, urbanas, organizaciones sociales y universidades, promoviendo equidad epistémica y respeto a cosmovisiones diversas. El diálogo colaborativo, vinculado con la investigación-acción participativa, misma que se basa en la construcción conjunta del conocimiento, con aprendizaje mutuo y corresponsabilidad. Además, destaca el diálogo entre la investigación transdisciplinaria y otras investigaciones, enriqueciendo y ampliando el proceso investigativo.
Para ampliar las ideas expuestas se ha elaborado la Tabla 1, la cual recoge distintas citas, junto con sus respectivas interpretaciones, ofreciendo así una visión comparativa que enriquece la comprensión del principio dialógico en el contexto de la investigación transdisciplinar.
Tabla 1. Aportes conceptuales al principio dialógico.
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Autor |
Idea expuesta |
Interpretación |
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Mauleón (2016) |
El diálogo “se convierte en una oportunidad de construir puentes” |
En la investigación transdisciplinar, el diálogo permite que diferencias convivan sin anularse, generando conexiones que enriquecen el conocimiento. |
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Mauleón (2016 |
La investigación debe ser pensada como cambiante y abierta a “generar múltiples diálogos” |
La investigación transdisciplinar se construye desde la apertura al cambio, permitiendo que el diálogo con distintas perspectivas enriquezca y transforme el conocimiento. |
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Cordero (2012) |
“desarrollar, en un esfuerzo conjunto, los métodos y las técnicas”. |
Sugiere integrar métodos y técnicas de distintas disciplinas para construir, colaborativamente, un enfoque metodológico. |
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Cordero (2012) |
La complejidad del mundo no puede ser relacionado “con un simple y determinado marco teórico” |
La transdisciplinariedad exige múltiples enfoques, pues la complejidad del mundo supera los límites de marcos teóricos únicos o cerrados. |
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Cordero (2012)
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“Se requiere un diálogo entre los saberes” |
El diálogo entre saberes integra perspectivas diversas para abordar la complejidad, superando fronteras disciplinares y jerarquías del conocimiento |
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Andrade (2024) |
Implica la incorporación de “conocimientos y metodologías diversas” |
Incorporar conocimientos y metodologías diversas significa integrar múltiples enfoques para comprender y transformar realidades complejas de manera colaborativa |
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Andrade (2024) |
“Diálogo diverso entre diversas formas de conocimiento” |
Implica una interacción abierta y horizontal entre saberes, para abordar problemas complejos de forma integral. |
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Andrade (2024) |
Los transmétodos integran “múltiples disciplinas y metodologías” |
Sugiere ir no solo más allá de las disciplinas, sino también más allá de los enfoques cualitativo, cuantitativo o mixto, desde una lógica más dinámica y compleja. |
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Betancourt (2013). |
“ la identificación de problemas desde diferentes perspectivas” |
Se puede entender como un diálogo de saberes para enriquecer el análisis y promover soluciones integrales y contextualizadas. |
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Rodríguez (2021) |
“diálogo entre seres iguales” |
Promueve una interacción horizontal basada en respeto mutuo y colaboración. Asimismo, ver a la naturaleza como un sujeto y no como objeto. |
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Habermas, citado en Rodríguez (2021) |
“comunicarnos con la naturaleza en vez de limitarnos a trabajarla” |
El diálogo con la naturaleza se puede dar cuando se considera a la naturaleza como sujeto y no objeto. |
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Kurlat et al. (2021) |
“ diálogo empático entre los diferentes actores” |
Implica reconocer y superar asimetrías sociales, culturales y epistemológicas, promoviendo objetivos compartidos desde la diversidad de saberes, géneros y clases. |
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Beltran (2023) |
“pensar la transdiciplinariedad como un modelo complementario, horizontal e integrador de la fragmentariedad del conocimiento” |
Sugiere comprender las conexiones e interacciones entre problemas y disciplinas, promoviendo un conocimiento más completo y colaborativo. |
CONCLUSIONES
Los desafíos complejos y globales motivan a la academia a buscar nuevas formas de generar conocimiento orientado a problemas reales y soluciones efectivas, integrando diversas áreas del saber y repensando métodos y técnicas de enseñanza para que sean más críticos y contextuales; este enfoque integrador conecta el conocimiento científico con saberes no científicos como los espirituales, ancestrales y artísticos, así como con ideas, emociones y experiencias, promoviendo una comprensión plural y enriquecida del mundo (Estrada, A. y Estrada, J., 2020). Asimismo, la complejidad y la transdisciplinariedad superan los límites de los paradigmas tradicionales, favoreciendo la integración de saberes diversos y una visión sistémica, dinámica e interrelacional para enfrentar los retos actuales (Romo & Castañeda, 2023).
El principio dialógico, en este marco, es fundamental para la investigación transdisciplinar porque posibilita la convivencia y articulación de perspectivas diversas sin reducirlas ni jerarquizarlas. Esta apertura y relación permiten una investigación dinámica y colaborativa, que desafía las estructuras rígidas y lineales de la ciencia tradicional. La investigación transdisciplinar, por tanto, no solo integra distintos conocimientos, sino que también construye procesos de diálogo que favorecen la producción de saberes contextualizados, éticos y transformadores, alineados con la complejidad que Morín y Nicolescu plantean como base de este enfoque.
Esto implica reconocer la naturaleza siempre provisional y en construcción del conocimiento transdisciplinar, así como su vocación por abordar problemas complejos. En esta línea, Merçon (2021), señala que en la investigación transdisciplinaria no existen expertos absolutos, dado que el aprendizaje es continuo y está profundamente arraigado en la experiencia práctica, el diálogo entre saberes diversos y la apertura a múltiples tradiciones epistémicas.
De esta manera, la transdisciplinariedad se consolida como una práctica abierta y en constante transformación, sustentada en la articulación de saberes diversos sin jerarquías. El principio dialógico actúa como eje central, no restringido a un único tipo de intercambio, sino desplegado en múltiples planos: diálogo de métodos, epistemológico, entre actores, saberes, culturas y dimensiones sociales, entre otros. Estos encuentros promueven una construcción del conocimiento situada, dinámica y relacional, que se renueva en el proceso mismo de enfrentar la complejidad del mundo desde una perspectiva inclusiva y plural.
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